Introducción

Queridos hermanos y hermanas en Cristo, bienvenidos a este sagrado momento de oración. Hoy, Sábado 30 de Mayo de 2026, nos unimos espiritualmente como un solo cuerpo en el amor de Nuestro Señor Jesucristo y bajo el manto protector de nuestra Santísima Madre, la Virgen María. Como vuestro devoto guía espiritual, os invito a desconectar vuestro corazón de las preocupaciones del mundo y a sumergiros en la meditación de los Misterios Gozosos. A través de ellos, contemplaremos la aurora de la Redención y la inmensa alegría del Emmanuel, el Dios con nosotros. Tomad vuestro rosario con amor y devoción, y comencemos.

Oraciones Iniciales

Señal de la Cruz
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Acto de Contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Tres Avemarías (Para el aumento de las virtudes de la Fe, Esperanza y Caridad)
1. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
2. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
3. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Los 5 Misterios

Primer Misterio Gozoso: La Encarnación del Hijo de Dios

Lectura Bíblica: “Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María… El ángel le dijo: ‘No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en tu seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús’.” (Lucas 1, 26-31)

Meditación: Madre amantísima, contemplamos con profunda reverencia tu humilde abandono ante los designios del Padre. Al pronunciar tu ‘Hágase en mí según tu palabra’, abriste las puertas del cielo a la humanidad entera. Te pedimos, Madre nuestra, que nos alcances la gracia de la humildad y la docilidad para hacer siempre la voluntad de Dios en nuestras vidas, respondiendo con un generoso ‘Sí’ a las mociones del Espíritu Santo.

Ofrecimiento:
– 1 Padre Nuestro (Padre nuestro, que estás en el cielo…)
– 10 Avemarías (Dios te salve, María, llena eres de gracia…)
– 1 Gloria (Gloria al Padre, y al Hijo…)
– Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu divina misericordia. Amén.

Segundo Misterio Gozoso: La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel

Lectura Bíblica: “En aquellos días se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo.” (Lucas 1, 39-41)

Meditación: María Santísima, nos maravilla tu espíritu de servicio y caridad activa. Sin demora, te pusiste en camino para asistir a tu prima anciana, llevando en tu seno al Salvador. Enséñanos a salir de nuestro propio egoísmo y comodidad para salir al encuentro del hermano necesitado, llevando siempre con nosotros el gozo de la presencia de tu Divino Hijo Jesús.

Ofrecimiento:
– 1 Padre Nuestro (Padre nuestro…)
– 10 Avemarías (Dios te salve, María…)
– 1 Gloria (Gloria al Padre…)
– Oración de Fátima: Oh Jesús mío…

Tercer Misterio Gozoso: El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén

Lectura Bíblica: “Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento.” (Lucas 2, 6-7)

Meditación: Dulce Jesús, Rey del universo, te contemplamos recién nacido en la absoluta pobreza de una pesebrera. Nos enseñas que el verdadero tesoro no reside en las riquezas de este mundo, sino en la pureza de un corazón dispuesto a albergarte. Te pedimos, Niño Dios, la gracia del desprendimiento de los bienes terrenales y que transformes nuestro corazón en un pesebre humilde y cálido para Ti.

Ofrecimiento:
– 1 Padre Nuestro (Padre nuestro…)
– 10 Avemarías (Dios te salve, María…)
– 1 Gloria (Gloria al Padre…)
– Oración de Fátima: Oh Jesús mío…

Cuarto Misterio Gozoso: La Presentación de Jesús en el Templo

Lectura Bíblica: “Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: ‘Todo varón primogénito será consagrado al Señor’.” (Lucas 2, 22-23)

Meditación: Oh Virgen Purísima y San José, con qué obediencia y reverencia cumplisteis los preceptos de la Ley. Al presentar al Niño Jesús en el Templo, nos dais ejemplo de obediencia perfecta y consagración total a Dios. Pedimos, por vuestra intercesión, que nuestras vidas sean una ofrenda constante y agradable al Padre, manteniendo nuestros corazones limpios de toda mancha de pecado.

Ofrecimiento:
– 1 Padre Nuestro (Padre nuestro…)
– 10 Avemarías (Dios te salve, María…)
– 1 Gloria (Gloria al Padre…)
– Oración de Fátima: Oh Jesús mío…

Quinto Misterio Gozoso: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo

Lectura Bíblica: “Al cabo de tres días, le hallaron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían quedaban estupefactos de su inteligencia y de sus respuestas.” (Lucas 2, 46-47)

Meditación: Amada Virgen María, meditamos en el dolor tan inmenso que sufriste durante aquellos tres días de búsqueda de tu amado Hijo, y en la incomparable alegría que inundó tu corazón al hallarle en la Casa de Su Padre. Te imploramos que, si por nuestras culpas y debilidades llegamos a perder la gracia de Jesús, no descansemos hasta hallarle de nuevo en el Sacramento de la Reconciliación.

Ofrecimiento:
– 1 Padre Nuestro (Padre nuestro…)
– 10 Avemarías (Dios te salve, María…)
– 1 Gloria (Gloria al Padre…)
– Oración de Fátima: Oh Jesús mío…

Oraciones Finales

La Salve (Dios te salve, Reina y Madre)
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar y gozar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración Final de Conclusión
Te rogamos, Señor, que infundas tu gracia en nuestras almas, para que, habiendo conocido por el anuncio del Ángel la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, seamos conducidos, por su Pasión y su Cruz, a la gloria de la Resurrección. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Despedida: Queridos hijos e hijas en Cristo, que la paz que sobrepasa todo entendimiento llene vuestros corazones y vuestros hogares en este día. Que el fruto de este Santo Rosario permanezca en vosotros, guiándoos a vivir en la caridad y la alegría del Evangelio. Nos bendiga Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén. Podéis permanecer en la paz del Señor. ¡Santa María, ruega por nosotros!

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