Introducción

¡Hijos amados de Dios! Con gran alegría en el corazón, nos reunimos hoy, Domingo 25 de Enero de 2026, para meditar en los Misterios Gloriosos de nuestro Santo Rosario. A través de estos misterios, contemplamos el triunfo de Jesucristo sobre el pecado y la muerte, y la glorificación de nuestra Santísima Madre, la Virgen María. Pongamos todas nuestras intenciones: por la Santa Iglesia, por el Santo Padre, por nuestras familias y por la paz del mundo.

Oraciones Iniciales

Por la Señal de la Santa Cruz

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición

Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

El Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Señor nuestro, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la Comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Oración de Ofrecimiento

Ofrecemos este Rosario a Dios Padre Todopoderoso, en honor y gloria de su divino Hijo Jesucristo, y de la Santísima Virgen María, para que seamos dignos de alcanzar la vida eterna. Amén.

Iniciando el Rosario

Para la Fe:

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Ave María (3 veces, pidiendo aumento de Fe, Esperanza y Caridad):

Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María… (2ª vez)

Dios te salve, María… (3ª vez)

Gloria:

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Los 5 Misterios

Primer Misterio Glorioso: La Resurrección del Señor

Lectura Breve (Mateo 28, 5-6)

El ángel dijo a las mujeres: «No temáis, pues sé que buscáis a Jesús, el Crucificado. No está aquí. Ha resucitado, como lo había anunciado. Venid a ver el lugar donde fue puesto.»

Meditación

Contemplamos cómo, al tercer día, Jesús vence la muerte, levantándose glorioso del sepulcro. Meditemos en la virtud de la Fe, pidiendo al Señor que, al igual que Cristo resucitó, nosotros podamos resucitar espiritualmente, abandonando la vida vieja del pecado y abrazando la vida nueva de la gracia.

Padre Nuestro: (Completo) Que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre… Amén.

Ave María: (10 veces) Dios te salve, María; llena eres de gracia… Amén.

Gloria: (Completo) Gloria al Padre, y al Hijo… Amén.

Oración de Fátima: ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Segundo Misterio Glorioso: La Ascensión del Señor a los Cielos

Lectura Breve (Marcos 16, 19)

El Señor Jesús, después de haber hablado con ellos, fue elevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios.

Meditación

Contemplamos cómo Jesús, cuarenta días después de Su Resurrección, se eleva triunfalmente al Cielo ante los ojos de sus discípulos, prometiéndoles volver. Meditemos en la virtud de la Esperanza, recordando que nuestra verdadera patria no está en esta tierra, sino en el Cielo, y pidamos la gracia de dirigir siempre nuestros pensamientos y deseos hacia lo eterno.

Padre Nuestro: (Completo) Que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre… Amén.

Ave María: (10 veces) Dios te salve, María; llena eres de gracia… Amén.

Gloria: (Completo) Gloria al Padre, y al Hijo… Amén.

Oración de Fátima: ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados…

Tercer Misterio Glorioso: La Venida del Espíritu Santo en Pentecostés

Lectura Breve (Hechos 2, 2-4)

De repente, vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, y llenó toda la casa donde estaban. Se les aparecieron lenguas como de fuego, que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Quedaron todos llenos del Espíritu Santo.

Meditación

Contemplamos cómo el Espíritu Santo, el Paráclito prometido, desciende sobre María y los apóstoles en forma de lenguas de fuego, dándoles fuerza y valor para predicar el Evangelio. Meditemos en la virtud de la Caridad y los Siete Dones del Espíritu Santo, pidiendo ser llenados de Su presencia para ser testigos audaces de Cristo en el mundo.

Padre Nuestro: (Completo) Que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre… Amén.

Ave María: (10 veces) Dios te salve, María; llena eres de gracia… Amén.

Gloria: (Completo) Gloria al Padre, y al Hijo… Amén.

Oración de Fátima: ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados…

Cuarto Misterio Glorioso: La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos

Lectura Breve (Dogma de la Asunción)

Al término de su vida terrestre, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial. Ella es la criatura plenamente redimida, y por ello, el más preclaro fruto de la redención.

Meditación

Contemplamos cómo María, libre de toda mancha de pecado, no experimentó la corrupción del sepulcro, siendo elevada en cuerpo y alma a la Gloria. Meditemos en la virtud de la Gracia y de la Piedad filial, y roguemos a la Virgen que nos ayude a vivir santamente para que, un día, podamos reunirnos con ella en el Cielo.

Padre Nuestro: (Completo) Que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre… Amén.

Ave María: (10 veces) Dios te salve, María; llena eres de gracia… Amén.

Gloria: (Completo) Gloria al Padre, y al Hijo… Amén.

Oración de Fátima: ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados…

Quinto Misterio Glorioso: La Coronación de Nuestra Señora como Reina y Señora de todo lo Creado

Lectura Breve (Apocalipsis 12, 1)

Apareció en el cielo una gran señal: una Mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.

Meditación

Contemplamos cómo la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) corona a María como Reina del Cielo y de la Tierra, de los ángeles y de los santos. Meditemos en la virtud de la Perseverancia Final y en la confianza en la intercesión poderosa de María, pidiendo la gracia de permanecer siempre bajo Su manto maternal.

Padre Nuestro: (Completo) Que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre… Amén.

Ave María: (10 veces) Dios te salve, María; llena eres de gracia… Amén.

Gloria: (Completo) Gloria al Padre, y al Hijo… Amén.

Oración de Fátima: ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados…

Oraciones Finales

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Letanías Lauretanas

Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Santa María, Ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, Ruega por nosotros.
Santa Virgen de las Vírgenes, Ruega por nosotros.
Madre de Cristo, Ruega por nosotros.
Madre de la Iglesia, Ruega por nosotros.
Madre de la divina gracia, Ruega por nosotros.
Madre purísima, Ruega por nosotros.
Madre castísima, Ruega por nosotros.
Madre virgen, Ruega por nosotros.
Madre inmaculada, Ruega por nosotros.
Madre amable, Ruega por nosotros.
Madre admirable, Ruega por nosotros.
Madre del buen consejo, Ruega por nosotros.
Madre del Creador, Ruega por nosotros.
Madre del Salvador, Ruega por nosotros.
Virgen prudentísima, Ruega por nosotros.
Virgen digna de veneración, Ruega por nosotros.
Virgen digna de alabanza, Ruega por nosotros.
Virgen poderosa, Ruega por nosotros.
Virgen clemente, Ruega por nosotros.
Virgen fiel, Ruega por nosotros.
Espejo de justicia, Ruega por nosotros.
Trono de la sabiduría, Ruega por nosotros.
Causa de nuestra alegría, Ruega por nosotros.
Vaso espiritual, Ruega por nosotros.
Vaso digno de honor, Ruega por nosotros.
Vaso insigne de devoción, Ruega por nosotros.
Rosa mística, Ruega por nosotros.
Torre de David, Ruega por nosotros.
Torre de marfil, Ruega por nosotros.
Casa de oro, Ruega por nosotros.
Arca de la Alianza, Ruega por nosotros.
Puerta del cielo, Ruega por nosotros.
Estrella de la mañana, Ruega por nosotros.
Salud de los enfermos, Ruega por nosotros.
Refugio de los pecadores, Ruega por nosotros.
Consoladora de los afligidos, Ruega por nosotros.
Auxilio de los cristianos, Ruega por nosotros.
Reina de los Ángeles, Ruega por nosotros.
Reina de los Patriarcas, Ruega por nosotros.
Reina de los Profetas, Ruega por nosotros.
Reina de los Apóstoles, Ruega por nosotros.
Reina de los Mártires, Ruega por nosotros.
Reina de los Confesores, Ruega por nosotros.
Reina de las Vírgenes, Ruega por nosotros.
Reina de todos los Santos, Ruega por nosotros.
Reina concebida sin pecado original, Ruega por nosotros.
Reina asunta a los Cielos, Ruega por nosotros.
Reina del Santísimo Rosario, Ruega por nosotros.
Reina de la Familia, Ruega por nosotros.
Reina de la Paz, Ruega por nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

Oración Final

Te rogamos, Señor, que nos concedas a nosotros tus siervos gozar de continua salud de alma y cuerpo y, por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, vernos libres de las tristezas de la vida presente y gozar de las alegrías eternas. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Por el Papa y la Iglesia

Para ganar las indulgencias:

Padre Nuestro (1 vez).
Ave María (1 vez).
Gloria (1 vez).

Despedida

Que la alegría de Cristo Resucitado y la intercesión de la Santísima Virgen María nos acompañen en este día. Vayamos en paz, y que el Señor los bendiga a todos. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

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Autor

  • Antonio Acuña

    Como cualquier persona, he recorrido caminos llenos de bendiciones, pero también he atravesado momentos muy oscuros y difíciles. Esas pruebas, con la ayuda de Dios, han moldeado mi carácter y me enseñaron que la oración es el refugio más poderoso. Aunque soy Abogado e Ingeniero Técnico de profesión, mi verdadera vocación desde pequeño ha sido la vida espiritual. Hoy dedico mi tiempo a compartir esa fuerza y consuelo que solo se encuentra cerca de Dios Padre.

Como cualquier persona, he recorrido caminos llenos de bendiciones, pero también he atravesado momentos muy oscuros y difíciles. Esas pruebas, con la ayuda de Dios, han moldeado mi carácter y me enseñaron que la oración es el refugio más poderoso. Aunque soy Abogado e Ingeniero Técnico de profesión, mi verdadera vocación desde pequeño ha sido la vida espiritual. Hoy dedico mi tiempo a compartir esa fuerza y consuelo que solo se encuentra cerca de Dios Padre.

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