Introducción

¡Alabado sea Jesucristo! Queridos hermanos y hermanas en la fe, es una inmensa alegría encontrarnos hoy, Domingo 8 de Febrero de 2026, para meditar los Misterios Gloriosos de la Santísima Virgen María y de Nuestro Señor Jesucristo. Tomemos nuestro Rosario con devoción y abramos nuestro corazón a la gracia del Espíritu Santo, pidiendo por la paz del mundo, la santidad de la Iglesia y nuestras propias necesidades.

Oraciones Iniciales

Por la Señal de la Santa Cruz

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

El Credo (Símbolo de los Apóstoles)

Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Señor nuestro, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Padre Nuestro (Por las intenciones del Santo Padre)

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Tres Ave Marías (Por el aumento de Fe, Esperanza y Caridad)

Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Los 5 Misterios

Primer Misterio Glorioso: La Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo

Lectura breve: (Jn 20, 1-10) El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la piedra quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».

Meditación: Contemplamos a Jesús que vence a la muerte y resucita glorioso. Oremos para que la esperanza de la resurrección ilumine todas las pruebas de nuestra vida y para que seamos testigos gozosos del Cristo vivo.

Padre Nuestro.

(Diez) Ave Marías.

Gloria.

Oración de Fátima: ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Segundo Misterio Glorioso: La Ascensión de Nuestro Señor a los Cielos

Lectura breve: (Lc 24, 50-53) Después, Jesús los sacó hasta cerca de Betania y, levantando las manos, los bendijo. Y mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo. Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios.

Meditación: Jesús, después de darnos sus últimas enseñanzas, sube a la diestra del Padre para prepararnos un lugar. Oremos para que nuestra mente y nuestro corazón se mantengan fijos en las realidades celestiales, buscando siempre la vida eterna.

Padre Nuestro.

(Diez) Ave Marías.

Gloria.

Oración de Fátima: ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Tercer Misterio Glorioso: La Venida del Espíritu Santo sobre María y los Apóstoles

Lectura breve: (Hech 2, 1-4) Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente, vino del cielo un ruido, como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa donde se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; todos quedaron llenos del Espíritu Santo.

Meditación: El Espíritu Consolador desciende para confirmar a la Iglesia en la verdad y darle fuerza para la misión. Oremos pidiendo al Espíritu Santo sus siete dones, para que nos transforme en apóstoles valientes del Evangelio.

Padre Nuestro.

(Diez) Ave Marías.

Gloria.

Oración de Fátima: ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Cuarto Misterio Glorioso: La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos

Lectura breve: (Sal 132, 8) Levántate, Señor, hacia tu reposo, tú y el arca de tu poder. (Se refiere al Arca de la Nueva Alianza, que es María, asunta al Cielo en cuerpo y alma).

Meditación: María, al final de su vida terrena, es elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial. Ella es el primer fruto de la victoria de Cristo y la promesa de nuestra propia resurrección. Oremos por una buena muerte y para que, por la intercesión de la Virgen, lleguemos un día a gozar de la felicidad eterna.

Padre Nuestro.

(Diez) Ave Marías.

Gloria.

Oración de Fátima: ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Quinto Misterio Glorioso: La Coronación de la Santísima Virgen como Reina de todo lo creado

Lectura breve: (Apoc 12, 1) Y apareció en el cielo un gran signo: una mujer revestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.

Meditación: María recibe la corona de gloria como Reina del Cielo y de la Tierra, intercesora poderosa y Madre de la Iglesia. Oremos para que reconozcamos la realeza de María y nos acojamos a su maternal protección en todos los peligros y necesidades.

Padre Nuestro.

(Diez) Ave Marías.

Gloria.

Oración de Fátima: ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Oraciones Finales

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Letanías de la Santísima Virgen (Lauretanas)

Señor, ten piedad de nosotros. / Cristo, ten piedad de nosotros. / Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos. / Cristo, escúchanos.

Dios Padre celestial, / ten piedad de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo, / ten piedad de nosotros.

Dios Espíritu Santo, / ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad, un solo Dios, / ten piedad de nosotros.

Santa María, / Ruega por nosotros.

Santa Madre de Dios, / Ruega por nosotros.

Santa Virgen de las Vírgenes, / Ruega por nosotros.

Madre de Cristo, / Ruega por nosotros.

Madre de la Iglesia, / Ruega por nosotros.

Madre de la Divina Gracia, / Ruega por nosotros.

Madre Purísima, / Ruega por nosotros.

Madre Castísima, / Ruega por nosotros.

Madre Siempre Virgen, / Ruega por nosotros.

Madre Inmaculada, / Ruega por nosotros.

Madre Amable, / Ruega por nosotros.

Madre Admirable, / Ruega por nosotros.

Madre del Buen Consejo, / Ruega por nosotros.

Madre del Creador, / Ruega por nosotros.

Madre del Salvador, / Ruega por nosotros.

Virgen Prudentísima, / Ruega por nosotros.

Virgen Venerable, / Ruega por nosotros.

Virgen Digna de Alabanza, / Ruega por nosotros.

Virgen Poderosa, / Ruega por nosotros.

Virgen Clemente, / Ruega por nosotros.

Virgen Fiel, / Ruega por nosotros.

Espejo de Justicia, / Ruega por nosotros.

Trono de la Sabiduría, / Ruega por nosotros.

Causa de Nuestra Alegría, / Ruega por nosotros.

Vaso Espiritual, / Ruega por nosotros.

Vaso Digno de Honor, / Ruega por nosotros.

Vaso Insigne de Devoción, / Ruega por nosotros.

Rosa Mística, / Ruega por nosotros.

Torre de David, / Ruega por nosotros.

Torre de Marfil, / Ruega por nosotros.

Casa de Oro, / Ruega por nosotros.

Arca de la Alianza, / Ruega por nosotros.

Puerta del Cielo, / Ruega por nosotros.

Estrella de la Mañana, / Ruega por nosotros.

Salud de los Enfermos, / Ruega por nosotros.

Refugio de los Pecadores, / Ruega por nosotros.

Consoladora de los Afligidos, / Ruega por nosotros.

Auxilio de los Cristianos, / Ruega por nosotros.

Reina de los Ángeles, / Ruega por nosotros.

Reina de los Patriarcas, / Ruega por nosotros.

Reina de los Profetas, / Ruega por nosotros.

Reina de los Apóstoles, / Ruega por nosotros.

Reina de los Mártires, / Ruega por nosotros.

Reina de los Confesores, / Ruega por nosotros.

Reina de las Vírgenes, / Ruega por nosotros.

Reina de todos los Santos, / Ruega por nosotros.

Reina concebida sin pecado original, / Ruega por nosotros.

Reina asunta a los Cielos, / Ruega por nosotros.

Reina del Santísimo Rosario, / Ruega por nosotros.

Reina de la Familia, / Ruega por nosotros.

Reina de la Paz, / Ruega por nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, / Perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, / Escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, / Ten piedad de nosotros.

Oración Final del Rosario

Te rogamos, Señor, que nos concedas a nosotros, tus siervos, gozar de continua salud de alma y cuerpo, y que, por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, seamos librados de la tristeza presente y gocemos de la eterna alegría. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

Por las Intenciones del Sumo Pontífice

Padre Nuestro.

Ave María.

Gloria.

Bajo tu amparo

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos de todo peligro, ¡oh Virgen gloriosa y bendita!

Despedida

Demos gracias a Dios por este momento de profunda oración. Que la gracia de los Misterios Gloriosos permanezca en ustedes y los fortalezca en el camino de la santidad. Vayan en la paz de Cristo y de la Santísima Virgen. Amén.

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