Introducción a los Misterios Dolorosos
Hoy, Martes 30 de Diciembre de 2025, la Iglesia nos invita a meditar los Misterios Dolorosos. Al contemplar la Pasión de Nuestro Señor, recordamos el inmenso precio pagado por nuestra redención y el amor infinito que lo llevó a aceptar el sufrimiento. Pidamos a la Santísima Virgen María la gracia de la contrición, la fortaleza para aceptar la voluntad de Dios y la perseverancia en la fe.
1º Misterio Doloroso: La Oración de Jesús en el Huerto
Fruto del Misterio: El arrepentimiento de nuestros pecados y la aceptación de la voluntad de Dios.
Jesús, sabiendo la hora que se acercaba, sintió una angustia mortal y oró: «Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.»
(Padre Nuestro, 10 Avemarías y Gloria)
2º Misterio Doloroso: La Flagelación del Señor
Fruto del Misterio: La mortificación de la carne y la pureza.
Pilato mandó azotar cruelmente a Jesús, atado a la columna, desfigurando su cuerpo inmaculado para expiar nuestros pecados de la carne y la sensualidad.
(Padre Nuestro, 10 Avemarías y Gloria)
3º Misterio Doloroso: La Coronación de Espinas
Fruto del Misterio: La humildad y el desprecio de las vanidades del mundo.
Los soldados romanos tejieron una corona de espinas para burlarse de Jesús como «Rey de los Judíos» y lo humillaron con crueldad, expiando nuestros pecados de orgullo y soberbia.
(Padre Nuestro, 10 Avemarías y Gloria)
4º Misterio Doloroso: Jesús con la Cruz a Cuestas Camino al Calvario
Fruto del Misterio: La paciencia en las pruebas y la perseverancia.
El Señor, exhausto y ensangrentado, carga el madero de su cruz por las calles de Jerusalén, cayendo y levantándose, enseñándonos a aceptar nuestras cruces y a perseverar hasta el final.
(Padre Nuestro, 10 Avemarías y Gloria)
5º Misterio Doloroso: La Crucifixión y Muerte de Jesús
Fruto del Misterio: Un amor ardiente a Jesús y a la salvación de las almas.
Clavado en la Cruz entre dos ladrones, Jesús ofrece su vida como el sacrificio perfecto. «Todo está consumado.» Aceptamos la muerte como el camino hacia la vida eterna y pedimos un amor más profundo por el Crucificado.
(Padre Nuestro, 10 Avemarías y Gloria)
Oraciones Finales
La Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Letanías Lauretanas
(Se rezan las Letanías, invocando a la Santísima Virgen con sus títulos gloriosos y de misericordia.)