Santo Rosario: Misterios Gloriosos
Hoy, Miércoles 7 de Enero de 2026, dedicamos nuestra oración a los Misterios Gloriosos. Estos misterios nos invitan a contemplar el triunfo de Jesús sobre la muerte y la glorificación de María Santísima. Son la culminación de la vida de Cristo y el fundamento de nuestra esperanza. Recemos con gozo, pidiendo la gracia de la fe y la perseverancia hasta alcanzar la Gloria Eterna que el Señor nos ha prometido.
1º Misterio Glorioso: La Resurrección del Señor
Contemplamos cómo Jesús, al tercer día, triunfó sobre la muerte, saliendo glorioso del sepulcro. Es el pilar de nuestra fe. Pidamos la gracia de la fe viva y el deseo de una nueva vida.
2º Misterio Glorioso: La Ascensión del Señor a los Cielos
Contemplamos cómo, cuarenta días después de resucitar, Jesús subió al Cielo y está sentado a la derecha del Padre. Pidamos la gracia de no aferrarnos a las cosas terrenas, sino buscar siempre las celestiales.
3º Misterio Glorioso: La Venida del Espíritu Santo
Contemplamos cómo el Espíritu Santo desciende sobre los Apóstoles y la Virgen María en el Cenáculo, llenándolos de sus dones y fortaleciendo la Iglesia naciente. Pidamos la gracia de los siete dones del Espíritu Santo.
4º Misterio Glorioso: La Asunción de la Virgen María al Cielo
Contemplamos cómo la Santísima Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del Cielo. Pidamos la gracia de la devoción a María y una santa muerte.
5º Misterio Glorioso: La Coronación de la Virgen María como Reina de Cielos y Tierra
Contemplamos cómo la Santísima Trinidad corona a María como Reina de todo lo creado, y es exaltada por todos los coros angélicos. Pidamos la gracia de la perseverancia final para ser contados entre los bienaventurados en el Reino Celestial.
La Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!
Letanías de la Santísima Virgen
Se rezan las Letanías de Loreto, concluyendo con la oración: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.