Amado Padre Celestial, en esta noche del martes 6 de enero de 2026, elevamos nuestro corazón en profundo agradecimiento por la vida y las bendiciones de este día vivido. Te pedimos humildemente perdón por nuestras faltas y errores; limpia nuestra conciencia para que podamos reposar en Tu gracia. Concédenos la paz mental que anhelamos para soltar las preocupaciones, y envíanos a Tus ángeles para asegurar nuestra protección inquebrantable mientras dormimos, confiando plenamente en Tu cuidado:

«En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.» (Salmos 4:8, RVR1960)

«Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.» (Filipenses 4:7, RVR1960)

Descansamos en Tu promesa de un descanso seguro y reparador.

Amén.

Autor

  • Antonio Acuña

    Como cualquier persona, he recorrido caminos llenos de bendiciones, pero también he atravesado momentos muy oscuros y difíciles. Esas pruebas, con la ayuda de Dios, han moldeado mi carácter y me enseñaron que la oración es el refugio más poderoso. Aunque soy Abogado e Ingeniero Técnico de profesión, mi verdadera vocación desde pequeño ha sido la vida espiritual. Hoy dedico mi tiempo a compartir esa fuerza y consuelo que solo se encuentra cerca de Dios Padre.

Como cualquier persona, he recorrido caminos llenos de bendiciones, pero también he atravesado momentos muy oscuros y difíciles. Esas pruebas, con la ayuda de Dios, han moldeado mi carácter y me enseñaron que la oración es el refugio más poderoso. Aunque soy Abogado e Ingeniero Técnico de profesión, mi verdadera vocación desde pequeño ha sido la vida espiritual. Hoy dedico mi tiempo a compartir esa fuerza y consuelo que solo se encuentra cerca de Dios Padre.

0 Comments

Leave a Comment