🎧 Escucha el Evangelio y la Reflexión

Santo Evangelio según san Marcos (7, 24-30)

En aquel tiempo, Jesús salió de Genesaret y se fue a la región de Tiro. Entró en una casa y no quería que nadie lo supiera, pero no pudo pasar inadvertido.

Pronto una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, se enteró de su llegada, fue a buscarlo y se postró a sus pies. Esa mujer era pagana, de nacionalidad sirofenicia, y le rogaba que expulsara de su hija al demonio.

Jesús le dijo: «Deja que primero se sacien los hijos, porque no está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos». Pero ella le replicó: «Señor, también los perritos, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños». Entonces Jesús le contestó: «Por esta respuesta que me has dado, vete; el demonio ya ha salido de tu hija». Al llegar a su casa, la mujer encontró a la niña acostada en la cama y que el demonio ya había salido de ella.


Reflexión Espiritual

Queridos hermanos, el Evangelio de hoy nos presenta una de las escenas más conmovedoras de la vida pública de Jesús. La mujer sirofenicia nos ofrece una lección magistral de lo que significa la humildad y la perseverancia en la oración. Aunque ella no pertenecía al pueblo de Israel, su fe rompió las barreras culturales y religiosas.

Jesús, al poner a prueba su fe con una comparación que parecía dura, permitió que ella manifestara la profundidad de su confianza. Su respuesta no fue de indignación, sino de una humildad astuta: acepta su condición, pero confía infinitamente en la abundancia de la bondad de Dios. Que este día aprendamos que para Dios no hay fronteras; solo se requiere un corazón que sepa reconocer su necesidad de Él.

Recurso Recomendado

📖 Adquiere tu Biblia Católica (Edición Recomendada)

Ver Ofertas en Amazon 👉

Comprando a través de este enlace apoyas este ministerio sin costo adicional para ti.

0 Comments

Leave a Comment