Introducción
Querido hermano y hermana en Cristo, nos reunimos en este día bendito, Sábado 18 de Abril de 2026, para elevar nuestro corazón a la Santísima Virgen María a través del Santo Rosario. En este tiempo de Pascua, contemplamos con alegría los Misterios Gozosos, los cuales nos narran el alba de nuestra salvación. Que este momento de oración sea un bálsamo para tu alma y una luz en tu camino.
Oraciones Iniciales
Por la señal de la Santa Cruz…
Acto de Contrición: Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Credo de los Apóstoles: Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
(Se reza un Padre Nuestro, tres Avemarías por el aumento de la Fe, la Esperanza y la Caridad, y un Gloria).
Los 5 Misterios
Primer Misterio: La Anunciación del Ángel a María y la Encarnación del Hijo de Dios
Lectura: ‘Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María’ (Lc 1, 26-27).
Meditación: Contemplemos la humildad de la Virgen María, quien con su ‘Hágase’ permitió que la salvación entrara al mundo. Pidamos la gracia de saber escuchar la voz de Dios y responder con generosidad a su llamada en nuestra vida diaria.
(Padre Nuestro, 10 Avemarías, Gloria y Oración de Fátima: ‘Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados…’).
Segundo Misterio: La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel
Lectura: ‘En aquellos días se puso María en camino y con presteza fue a la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel’ (Lc 1, 39-40).
Meditación: María no se guarda la alegría de Cristo, sino que sale al encuentro del necesitado. Meditemos en nuestra capacidad de servicio y en la caridad cristiana que debe movernos a ayudar al prójimo con amor y prontitud.
(Padre Nuestro, 10 Avemarías, Gloria y Oración de Fátima).
Tercer Misterio: El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén
Lectura: ‘Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre’ (Lc 2, 6-7).
Meditación: Dios se hace pequeño y pobre para enriquecernos con su divinidad. Pidamos al Señor el desprendimiento de las cosas materiales y la sencillez de corazón para reconocer a Dios en lo humilde y cotidiano.
(Padre Nuestro, 10 Avemarías, Gloria y Oración de Fátima).
Cuarto Misterio: La Presentación del Niño Jesús en el Templo
Lectura: ‘Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor’ (Lc 2, 22).
Meditación: Jesús y María se someten a la ley por obediencia. Meditemos en el valor de la obediencia a la voluntad divina y en la pureza de intención que debe guiar todos nuestros actos espirituales.
(Padre Nuestro, 10 Avemarías, Gloria y Oración de Fátima).
Quinto Misterio: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo
Lectura: ‘Al cabo de tres días le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas’ (Lc 2, 46-47).
Meditación: ¡Qué angustia la de María y José, y qué alegría al encontrarle! Pidamos la gracia de que, si alguna vez nos alejamos de Jesús por el pecado, tengamos la fuerza de buscarle incansablemente hasta encontrarle en la Eucaristía y la Confesión.
(Padre Nuestro, 10 Avemarías, Gloria y Oración de Fátima).
Oraciones Finales
La Salve: Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Letanías de la Virgen (Breve selección): Santa María, ruega por nosotros. Santa Madre de Dios, ruega por nosotros. Reina de la Paz, ruega por nosotros. Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.
Que la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre. Amén. Gracias por acompañarme en este camino de oración. Ve en paz, llevando la luz de los misterios gozosos en tu corazón durante todo este día. ¡Bendiciones!
Para tu Devoción Personal
🙏 Estatua de la Virgen Milagrosa (Para Altar)
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