Introducción
Ave María Purísima, sin pecado concebida. Bienvenidos, queridos hermanos, a este encuentro de amor con nuestra Madre Celestial. En este lunes 13 de abril de 2026, nos unimos en oración contemplando la alegría del Evangelio. Iniciamos santiguándonos: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Oraciones Iniciales
Acto de Contrición: Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Credo de los Apóstoles: Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Dios te Salve María (Tres veces por la Fe, Esperanza y Caridad): Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Los 5 Misterios
Primer Misterio Gozoso: La Anunciación del Ángel a María
Lectura: ‘Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José… y el nombre de la virgen era María’ (Lucas 1:26-27).
Meditación: Contemplemos la humildad profunda de la Santísima Virgen, quien con su ‘Hágase’ permitió que la salvación entrara al mundo. Pidamos la gracia de ser siempre obedientes a la voluntad de Dios, aun cuando no comprendamos totalmente sus caminos.
Segundo Misterio Gozoso: La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel
Lectura: ‘En aquellos días se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel’ (Lucas 1:39-40).
Meditación: María, llevando a Jesús en su seno, corre a servir. Este misterio nos enseña la caridad cristiana: el amor a Dios se manifiesta en el servicio desinteresado al prójimo. Que nuestra vida sea, como la de María, un canto de servicio.
Tercer Misterio Gozoso: El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén
Lectura: ‘Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre’ (Lucas 2:6-7).
Meditación: El Rey del Universo nace en la pobreza de un establo. Meditemos en el desprendimiento de los bienes terrenales. Jesús nos invita a encontrar la verdadera riqueza en la sencillez del corazón y en la paz que solo Él puede dar.
Cuarto Misterio Gozoso: La Presentación del Niño Jesús en el Templo
Lectura: ‘Llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor’ (Lucas 2:22-23).
Meditación: María y José cumplen con la Ley, ofreciendo lo que tienen. Jesús es reconocido por Simeón como la ‘Luz para iluminar a las naciones’. Pidamos que nuestras vidas sean una ofrenda continua y agradable a los ojos del Padre.
Quinto Misterio Gozoso: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo
Lectura: ‘Al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles’ (Lucas 2:46).
Meditación: La angustia de perder a Jesús se transforma en el gozo de encontrarlo en las cosas del Padre. Que si alguna vez nos alejamos de la gracia por el pecado, tengamos la humildad de buscarlo incansablemente en la Eucaristía y la Confesión.
Oraciones Finales
La Salve: Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Oración Final: Oh Dios, cuyo Hijo unigénito, por su vida, muerte y resurrección, nos ha obtenido las recompensas de la salvación eterna; concédenos, te suplicamos, que meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Vayan en paz, llevando el gozo del Señor en sus corazones. Que la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y les acompañe siempre. ¡Santa jornada!
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