¡Bendito sea el triunfo de Cristo! Hoy, Domingo 4 de Enero de 2026, día dedicado tradicionalmente a la Resurrección de nuestro Señor, nos unimos a la Santísima Virgen María para meditar los Misterios Gloriosos.
Estos misterios nos recuerdan la victoria final de Jesús sobre el pecado y la muerte, y la glorificación de María. Son misterios de esperanza, de la vida eterna que nos espera, y de la promesa del Espíritu Santo. Recemos con fe, pidiendo la gracia de vivir siempre en la luz de Cristo Resucitado.
Meditación de los Misterios Gloriosos
1º Misterio Glorioso: La Resurrección del Señor
Fruto: La Fe.
Contemplamos cómo al tercer día, Cristo vence a la muerte y sale glorioso del sepulcro, cumpliendo las Escrituras y llenando de alegría a sus discípulos (Mt 28, 1-10).
- Padre Nuestro, diez Ave Marías, Gloria y la oración de Fátima.
2º Misterio Glorioso: La Ascensión del Señor al Cielo
Fruto: El deseo del Cielo y de la Vida Eterna.
Meditamos cuando, cuarenta días después de Su Resurrección, Jesús sube al Cielo ante la vista de sus Apóstoles, prometiendo enviarles el Paráclito (Hch 1, 9-11).
- Padre Nuestro, diez Ave Marías, Gloria y la oración de Fátima.
3º Misterio Glorioso: La Venida del Espíritu Santo
Fruto: Los Dones del Espíritu Santo (Sabiduría, Entendimiento, Consejo, Fortaleza, Ciencia, Piedad, Temor de Dios).
Contemplamos cómo, estando reunidos en el Cenáculo junto a la Virgen María, los Apóstoles reciben lenguas de fuego, infundiendo en ellos el valor y la gracia para predicar el Evangelio (Hch 2, 1-4).
- Padre Nuestro, diez Ave Marías, Gloria y la oración de Fátima.
4º Misterio Glorioso: La Asunción de la Virgen María
Fruto: La Gracia de la buena muerte y la devoción a María.
Meditamos cuando la Santísima Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del Cielo. Ella es nuestra esperanza y modelo de santidad (Dogma de 1950).
- Padre Nuestro, diez Ave Marías, Gloria y la oración de Fátima.
5º Misterio Glorioso: La Coronación de la Virgen María
Fruto: La Perseverancia final y la Confianza en María como Reina.
Contemplamos cómo la Santísima Virgen es coronada por la Santísima Trinidad como Reina y Señora de todo lo creado, abogada nuestra y Reina del Cielo y de la Tierra (Ap 12, 1).
- Padre Nuestro, diez Ave Marías, Gloria y la oración de Fátima.
Oraciones Finales
La Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Letanías Lauretanas (Letanía de la Virgen)
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
… (Selección de Invocaciones)
Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
Santa Virgen de las vírgenes, ruega por nosotros.
Madre de Cristo, ruega por nosotros.
Madre de la Iglesia, ruega por nosotros.
Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.
Reina asunta al Cielo, ruega por nosotros.
Reina coronada en el Cielo, ruega por nosotros.
Reina de la paz, ruega por nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad y misericordia de nosotros.