Encuentro con la Luz en este Sábado

Amado Padre Celestial, al despertar en este sábado 4 de abril, mi corazón se postra ante Tu infinita grandeza. Gracias por el regalo de la vida, por el aire que llena mis pulmones y por la esperanza que renuevas en mi alma en este nuevo amanecer.

“Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado; hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he elevado mi alma.” (Salmos 143:8, RVR1960)

Señor, en la quietud de esta mañana, te ruego que ilumines mis pasos. Que este día de descanso y reflexión sea una oportunidad para sentir Tu presencia en cada detalle. Cuando el mundo parezca envuelto en sombras, recuérdame que Tú eres la luz que nunca se apaga y la roca firme sobre la cual construyo mi destino.

“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.” (Lamentaciones 3:22-23, RVR1960)

Padre, deposito mis miedos y mis cargas ante Tu trono de gracia. Danos fuerza para perseverar y la fe inquebrantable para creer en las promesas que aún no vemos cumplidas. Que este sábado sea un testimonio vivo de Tu amor transformador y que mi vida refleje Tu paz a todos los que me rodean. Amén.

0 Comments

Leave a Comment