Introducción
Ave María Purísima, sin pecado concebida. Queridos hermanos en la fe, hoy nos unimos en oración para meditar los Misterios Gozosos del Santo Rosario en este Sábado 14 de Marzo de 2026. Nos ponemos en presencia del Señor y de nuestra Madre Santísima.
Por la Señal de la Santa Cruz: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición: Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Oraciones Iniciales
El Credo: Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María (x3 por la Fe, Esperanza y Caridad): Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Los 5 Misterios
Primer Misterio: La Encarnación del Hijo de Dios
Lectura: «El ángel, entrando en su presencia, dijo: ‘Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo’. Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: ‘No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús’» (Lucas 1, 28-31).
Meditación: Contemplamos la humildad de la Virgen María, quien acepta el plan de Dios con un ‘Fiat’ generoso. Pidamos al Señor la virtud de la humildad y la obediencia a Su voluntad.
(Recitar 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia).
Segundo Misterio: La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel
Lectura: «En aquellos días, María se puso de camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: ‘¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!’» (Lucas 1, 39-42).
Meditación: María se pone al servicio de los demás. Meditemos sobre la caridad cristiana y el amor al prójimo. Pidamos la gracia de ser instrumentos de servicio y alegría para quienes nos rodean.
(Recitar 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la Oración de Fátima).
Tercer Misterio: El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén
Lectura: «Y sucedió que, mientras estaban allí, le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada» (Lucas 2, 6-7).
Meditación: Jesús nace en la pobreza de un pesebre. Contemplamos el misterio de la Navidad y pedimos la gracia del desprendimiento de las cosas materiales y la riqueza espiritual.
(Recitar 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la Oración de Fátima).
Cuarto Misterio: La Purificación de la Virgen y Presentación del Niño Jesús en el Templo
Lectura: «Cuando se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: ‘Todo varón primogénito será consagrado al Señor’» (Lucas 2, 22-23).
Meditación: Jesús es la luz del mundo. Simeón reconoce al Salvador. Pidamos al Señor la gracia de ser siempre fieles a los mandamientos y presentarnos limpios de corazón ante Dios.
(Recitar 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la Oración de Fátima).
Quinto Misterio: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo
Lectura: «A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba» (Lucas 2, 46-47).
Meditación: Jesús cumple la voluntad del Padre. Pidamos por los jóvenes y niños, para que encuentren su vocación y nunca se aparten del camino de Dios.
(Recitar 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la Oración de Fátima).
Oraciones Finales
La Salve: Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Oración Final: Oh Dios, cuyo Hijo unigénito, por su vida, muerte y resurrección, nos ha obtenido las recompensas de la salvación eterna; concédenos, te suplicamos, que meditando estos misterios del Santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Despedida: Que la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre. Permanezcamos en la paz del Señor. ¡Bendito sea Dios!
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