Introducción
Ave María Purísima, sin pecado concebida. Bienvenidos, hermanos y hermanas en Cristo, a este encuentro de fe. Hoy, sábado 28 de febrero de 2026, nos unimos como Iglesia para meditar los Misterios Gozosos del Santo Rosario. A través de estos misterios, contemplamos la alegría del inicio de nuestra redención, de la mano de nuestra Madre Santísima. Ofrecemos este Rosario por la paz del mundo, por las intenciones del Santo Padre, por los enfermos y por nuestras necesidades particulares.
Oraciones Iniciales
Por la señal de la Santa Cruz…
Acto de Contrición: Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Credo de los Apóstoles: Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
3 Ave Marías (por el aumento de la Fe, Esperanza y Caridad): Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Los 5 Misterios
1. La Encarnación del Hijo de Dios
Lectura: El ángel Gabriel entró en su presencia y dijo: ‘Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo’. (Lc 1, 28).
Meditación: Contemplamos la humildad de María al aceptar ser la Madre de Dios. Pidamos la virtud de la humildad y la disposición para decir ‘Sí’ a la voluntad del Padre.
(Rezar: 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la oración de Fátima: ‘¡Oh Jesús mío! Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu divina misericordia’).
2. La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel
Lectura: ‘En cuanto Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó en su seno e Isabel quedó llena del Espíritu Santo’. (Lc 1, 41).
Meditación: María corre a servir. Meditamos sobre la caridad cristiana y el amor al prójimo. Pidamos la gracia de ser portadores de Cristo para los demás.
(Rezar: 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la oración de Fátima).
3. El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén
Lectura: ‘Y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre’. (Lc 2, 7).
Meditación: Dios se hace niño por amor. Contemplamos la pobreza y la sencillez de Belén. Pidamos el desapego de las cosas materiales y la riqueza espiritual.
(Rezar: 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la oración de Fátima).
4. La Presentación del Niño Jesús en el Templo
Lectura: ‘Llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor’. (Lc 2, 22).
Meditación: María y José cumplen con la ley. Meditamos sobre la obediencia y la pureza. Pidamos un corazón limpio para ver a Dios en cada momento de nuestra vida.
(Rezar: 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la oración de Fátima).
5. El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo
Lectura: ‘Después de tres días, lo encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros’. (Lc 2, 46).
Meditación: La angustia de la pérdida se convierte en el gozo del reencuentro. Pidamos la gracia de no perder nunca a Jesús por el pecado, y si lo perdemos, tener la fuerza para buscarlo en la Reconciliación.
(Rezar: 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la oración de Fátima).
Oraciones Finales
La Salve: Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Oración Final: Oh Dios, cuyo Hijo Unigénito, por su vida, muerte y resurrección, nos ha otorgado los premios de la vida eterna; concédenos, te suplicamos, que meditando estos misterios en el sacratísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Que la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Amén. Podéis permanecer en la paz del Señor. Gracias por rezar conmigo hoy. ¡Hasta mañana, si Dios quiere!
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