Introducción
¡Alabado sea Jesucristo! Hermanos y hermanas en Cristo, nos encontramos hoy reunidos en espíritu para meditar en la vida de Nuestro Señor Jesucristo a través de los ojos de su Santísima Madre. Hoy, meditaremos en los Misterios Gozosos, aquellos que nos recuerdan la Encarnación y la infancia de Jesús. Tomemos nuestro crucifijo y nuestro rosario con fe y devoción, abriendo nuestros corazones a la gracia de Dios.
Pedimos por las intenciones del Santo Padre, por la paz en el mundo, por la conversión de los pecadores y por nuestras necesidades particulares.
Oraciones Iniciales
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición: Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
El Credo: Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Avemaría (3 veces, pidiendo Fe, Esperanza y Caridad):
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Los 5 Misterios
Primer Misterio Gozoso: La Anunciación del Ángel a María
Lectura Breve: «Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.» (Lucas 1, 26-31)
Meditación: Contemplemos la humildad de la Virgen María y su obediencia perfecta al plan de Dios. Pidamos la gracia de la humildad y el deseo de cumplir siempre la voluntad divina, respondiendo con fe a lo que el Señor nos pide.
(Rezo)
Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Avemaría (Diez veces): Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite diez veces)
Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Segundo Misterio Gozoso: La Visitación de María a su prima Santa Isabel
Lectura Breve: «En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando a voz en grito, dijo: ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno! ¿De dónde a mí tanto que la madre de mi Señor venga a visitarme?» (Lucas 1, 39-43)
Meditación: María, ya portadora de Jesús, emprende un viaje de caridad y servicio. Aprendamos de Ella a llevar a Cristo a los demás a través de nuestras obras de misericordia y a reconocer que la caridad es el fruto más hermoso de la fe.
(Rezo)
Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Avemaría (Diez veces): Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite diez veces)
Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Tercer Misterio Gozoso: El Nacimiento de Jesús en Belén
Lectura Breve: «Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento.» (Lucas 2, 6-7)
Meditación: Contemplemos el amor infinito de Dios, que se hace pequeño y vulnerable por nosotros. Meditemos en la pobreza de la cuna y pidamos la gracia del desprendimiento de los bienes terrenales y el amor a la sencillez y la pobreza evangélica.
(Rezo)
Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Avemaría (Diez veces): Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite diez veces)
Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Cuarto Misterio Gozoso: La Presentación del Niño Jesús en el Templo
Lectura Breve: «Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor.» (Lucas 2, 22-23)
Meditación: La Virgen María y San José cumplen fielmente la ley. Simeón profetiza sobre el destino de Jesús y el dolor de María. Pidamos la gracia de la obediencia a la Iglesia y a sus mandamientos, y la pureza de corazón necesaria para ofrecer nuestra vida a Dios.
(Rezo)
Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Avemaría (Diez veces): Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite diez veces)
Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Quinto Misterio Gozoso: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo
Lectura Breve: «Al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando. Él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?» (Lucas 2, 46-49)
Meditación: Meditemos en el dolor de María y José al perder a Jesús y en la alegría de encontrarlo dedicado a la misión de su Padre. Pidamos la gracia de buscar siempre a Jesús en el Sagrario y en la Palabra, y de recuperarlo cuando por el pecado lo hayamos perdido.
(Rezo)
Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Avemaría (Diez veces): Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite diez veces)
Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Oraciones Finales
La Salve: Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Letanías Lauretanas: Señor, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros. Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros. Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros. Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
Santa María, Ruega por nosotros. Santa Madre de Dios, Ruega por nosotros. Santa Virgen de las Vírgenes, Ruega por nosotros. Madre de Cristo, Ruega por nosotros. Madre de la Iglesia, Ruega por nosotros. Madre de la divina gracia, Ruega por nosotros. Madre purísima, Ruega por nosotros. Madre castísima, Ruega por nosotros. Madre virgen, Ruega por nosotros. Madre incorrupta, Ruega por nosotros. Madre inmaculada, Ruega por nosotros. Madre amable, Ruega por nosotros. Madre admirable, Ruega por nosotros. Madre del buen consejo, Ruega por nosotros. Madre del Creador, Ruega por nosotros. Madre del Salvador, Ruega por nosotros.
Virgen prudentísima, Ruega por nosotros. Virgen digna de veneración, Ruega por nosotros. Virgen digna de alabanza, Ruega por nosotros. Virgen poderosa, Ruega por nosotros. Virgen clemente, Ruega por nosotros. Virgen fiel, Ruega por nosotros. Espejo de justicia, Ruega por nosotros. Trono de la sabiduría, Ruega por nosotros. Causa de nuestra alegría, Ruega por nosotros. Vaso espiritual, Ruega por nosotros. Vaso digno de honor, Ruega por nosotros. Vaso insigne de devoción, Ruega por nosotros. Rosa mística, Ruega por nosotros. Torre de David, Ruega por nosotros. Torre de marfil, Ruega por nosotros. Casa de oro, Ruega por nosotros. Arca de la Alianza, Ruega por nosotros. Puerta del cielo, Ruega por nosotros. Estrella de la mañana, Ruega por nosotros. Salud de los enfermos, Ruega por nosotros. Refugio de los pecadores, Ruega por nosotros. Consuelo de los afligidos, Ruega por nosotros. Auxilio de los cristianos, Ruega por nosotros.
Reina de los Ángeles, Ruega por nosotros. Reina de los Patriarcas, Ruega por nosotros. Reina de los Profetas, Ruega por nosotros. Reina de los Apóstoles, Ruega por nosotros. Reina de los Mártires, Ruega por nosotros. Reina de los Confesores, Ruega por nosotros. Reina de las Vírgenes, Ruega por nosotros. Reina de todos los Santos, Ruega por nosotros. Reina concebida sin pecado original, Ruega por nosotros. Reina asunta a los Cielos, Ruega por nosotros. Reina del Santísimo Rosario, Ruega por nosotros. Reina de la familia, Ruega por nosotros. Reina de la Paz, Ruega por nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Oración: Te rogamos, Señor, que a nosotros tus siervos, nos concedas gozar de continua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la Bienaventurada siempre Virgen María, seamos librados de la tristeza presente y gocemos de la eterna alegría. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.
Por las intenciones del Sumo Pontífice:
El Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
El Avemaría: Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
El Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Despedida.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. La gracia del Santo Rosario nos acompañe siempre. Vayamos en paz.
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