Amado Padre Celestial, al caer la noche de este lunes 19 de enero de 2026, elevo mi alma hacia Ti. Con un corazón humilde y agradecido, me acerco a tu presencia para concluir este día.

Gracias por la Fidelidad de Hoy

Gracias, Señor, por cada aliento, por las bendiciones visibles e invisibles que sostuvieron mi jornada, por la provisión en mi mesa y por el amor que me rodea. Reconozco que todo don perfecto viene de Ti. ¡Tu fidelidad es grande de día y de noche!

Pedimos tu Perdón y Misericordia

Reconozco mis faltas, mis errores en palabra, obra y pensamiento. Si fallé en amar, si me dejé llevar por la impaciencia o si no caminé en tu propósito hoy, te ruego, Dios mío, que me limpies con tu preciosa sangre. Dame un espíritu contrito y renovado.

Salmos 4:8 (RVR1960)
En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

Clamor por Protección y un Descanso Seguro

Ahora, Señor, te encomiendo mi descanso y el de mi familia. Que tus ángeles acampen alrededor de nuestro hogar, y que toda angustia o temor se disipe ante tu luz. Guárdanos bajo el refugio de tus alas protectoras. Concede paz a mi mente y cuerpo mientras duermo.

Salmos 91:4 (RVR1960)
Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.

Danos un sueño reparador, que nuestra mente descanse en tu promesa y que al despertar, estemos listos para servirte con renovado vigor y gozo. En el nombre poderoso de Jesús. Amén.

Autor

  • Antonio Acuña

    Como cualquier persona, he recorrido caminos llenos de bendiciones, pero también he atravesado momentos muy oscuros y difíciles. Esas pruebas, con la ayuda de Dios, han moldeado mi carácter y me enseñaron que la oración es el refugio más poderoso. Aunque soy Abogado e Ingeniero Técnico de profesión, mi verdadera vocación desde pequeño ha sido la vida espiritual. Hoy dedico mi tiempo a compartir esa fuerza y consuelo que solo se encuentra cerca de Dios Padre.

Como cualquier persona, he recorrido caminos llenos de bendiciones, pero también he atravesado momentos muy oscuros y difíciles. Esas pruebas, con la ayuda de Dios, han moldeado mi carácter y me enseñaron que la oración es el refugio más poderoso. Aunque soy Abogado e Ingeniero Técnico de profesión, mi verdadera vocación desde pequeño ha sido la vida espiritual. Hoy dedico mi tiempo a compartir esa fuerza y consuelo que solo se encuentra cerca de Dios Padre.

0 Comments

Leave a Comment