Introducción

¡Hermanos y hermanas en Cristo! Con profunda alegría y devoción, nos reunimos hoy, Domingo 18 de Enero de 2026, para meditar los Misterios Gloriosos. Que nuestra oración, guiada por la Virgen Santísima, nos acerque a la luz y la esperanza de la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

Ofrecemos este Rosario por las intenciones del Santo Padre, por la paz en el mundo, por la conversión de los pecadores y por nuestras necesidades personales.

Oraciones Iniciales

Por la Señal de la Santa Cruz
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

El Credo (Símbolo de los Apóstoles)
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Señor nuestro, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Oración por la intención del Rosario (Padre Nuestro)
Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Tres Ave Marías (Por la Fe, la Esperanza y la Caridad)
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 3 veces).

Gloria al Padre
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Los 5 Misterios

Primer Misterio Glorioso: La Resurrección del Señor

Lectura Breve: San Marcos 16, 6: “No os asustéis. Buscáis a Jesús de Nazaret, el crucificado. Ha resucitado, no está aquí. Mirad el sitio donde lo pusieron.”

Meditación: Contemplamos a Cristo, que triunfa sobre la muerte. La Resurrección es el fundamento de nuestra fe y la promesa de nuestra propia vida eterna. Pidamos la virtud de la Fe, para creer firmemente en la Palabra de Dios y en la vida que vendrá.

Oraciones:
Padre Nuestro… (1 vez)
Dios te salve, María… (10 veces)
Gloria al Padre…

Jaculatoria (Oración de Fátima): ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia.

Segundo Misterio Glorioso: La Ascensión del Señor a los Cielos

Lectura Breve: Hechos de los Apóstoles 1, 9: “Dicho esto, a la vista de ellos, fue elevado, y una nube se lo quitó de los ojos.”

Meditación: Jesús, tras completar su misión, regresa a la gloria de su Padre, de donde vendrá a juzgar a vivos y muertos. Al ascender, nos prepara un lugar y nos deja la misión de evangelizar. Pidamos la virtud de la Esperanza y un profundo deseo del Cielo.

Oraciones:
Padre Nuestro… (1 vez)
Dios te salve, María… (10 veces)
Gloria al Padre…

Jaculatoria: ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia.

Tercer Misterio Glorioso: La Venida del Espíritu Santo en Pentecostés

Lectura Breve: Hechos de los Apóstoles 2, 4: “Y se les aparecieron lenguas como de fuego que, repartiéndose, se posaron sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo.”

Meditación: El Espíritu Santo, prometido por Cristo, desciende sobre María y los Apóstoles, fortaleciéndolos y dándoles valor para difundir el Evangelio. El Espíritu Santo es la vida de la Iglesia. Pidamos los dones del Espíritu Santo, especialmente la Sabiduría y la Fortaleza, para vivir nuestra fe sin temor.

Oraciones:
Padre Nuestro… (1 vez)
Dios te salve, María… (10 veces)
Gloria al Padre…

Jaculatoria: ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia.

Cuarto Misterio Glorioso: La Asunción de la Virgen María a los Cielos

Lectura Breve: El Papa Pío XII proclamó este dogma en 1950: “La Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial.”

Meditación: María, libre de la mancha del pecado original, no conoció la corrupción del sepulcro. Es elevada al Cielo en cuerpo y alma, como prefiguración de la resurrección que esperamos todos los fieles. Pidamos la gracia de la verdadera devoción a María y el don de una santa muerte.

Oraciones:
Padre Nuestro… (1 vez)
Dios te salve, María… (10 veces)
Gloria al Padre…

Jaculatoria: ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia.

Quinto Misterio Glorioso: La Coronación de la Santísima Virgen María como Reina y Señora de todo lo Creado

Lectura Breve: Apocalipsis 12, 1: “Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.”

Meditación: Contemplamos a nuestra Madre María glorificada por la Santísima Trinidad, recibiendo la corona como Reina del Cielo y de la Tierra. Ella intercede por nosotros y es el auxilio de los cristianos. Pidamos la gracia de la perseverancia final y la confianza en la poderosa intercesión de la Virgen María.

Oraciones:
Padre Nuestro… (1 vez)
Dios te salve, María… (10 veces)
Gloria al Padre…

Jaculatoria: ¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia.

Oraciones Finales

Dios te salve, Reina y Madre (La Salve)
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Letanías de la Santísima Virgen (Letanías Lauretanas)
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
Santa Virgen de las Vírgenes, ruega por nosotros.
Madre de Cristo, ruega por nosotros.
Madre de la Iglesia, ruega por nosotros.
Madre de la divina gracia, ruega por nosotros.
Madre purísima, ruega por nosotros.
Madre castísima, ruega por nosotros.
Madre siempre virgen, ruega por nosotros.
Madre inmaculada, ruega por nosotros.
Madre amable, ruega por nosotros.
Madre admirable, ruega por nosotros.
Madre del buen consejo, ruega por nosotros.
Madre del Creador, ruega por nosotros.
Madre del Salvador, ruega por nosotros.
Virgen prudentísima, ruega por nosotros.
Virgen digna de veneración, ruega por nosotros.
Virgen digna de alabanza, ruega por nosotros.
Virgen poderosa, ruega por nosotros.
Virgen clemente, ruega por nosotros.
Virgen fiel, ruega por nosotros.
Espejo de justicia, ruega por nosotros.
Trono de la sabiduría, ruega por nosotros.
Causa de nuestra alegría, ruega por nosotros.
Vaso espiritual, ruega por nosotros.
Vaso digno de honor, ruega por nosotros.
Vaso insigne de devoción, ruega por nosotros.
Rosa mística, ruega por nosotros.
Torre de David, ruega por nosotros.
Torre de marfil, ruega por nosotros.
Casa de oro, ruega por nosotros.
Arca de la Alianza, ruega por nosotros.
Puerta del Cielo, ruega por nosotros.
Estrella de la mañana, ruega por nosotros.
Salud de los enfermos, ruega por nosotros.
Refugio de los pecadores, ruega por nosotros.
Consuelo de los afligidos, ruega por nosotros.
Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.
Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.
Reina de los Patriarcas, ruega por nosotros.
Reina de los Profetas, ruega por nosotros.
Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros.
Reina de los Mártires, ruega por nosotros.
Reina de los Confesores, ruega por nosotros.
Reina de las Vírgenes, ruega por nosotros.
Reina de todos los Santos, ruega por nosotros.
Reina concebida sin pecado original, ruega por nosotros.
Reina asunta a los Cielos, ruega por nosotros.
Reina del Santísimo Rosario, ruega por nosotros.
Reina de la familia, ruega por nosotros.
Reina de la paz, ruega por nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad y misericordia de nosotros.

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos de todo peligro, ¡oh Virgen gloriosa y bendita!

Oración Final:
Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos ha merecido el premio de la vida eterna, concédenos a quienes meditamos estos Misterios del Santísimo Rosario, imitar lo que contienen y alcanzar lo que prometen. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Despedida.
Que la paz de Cristo Resucitado y la protección maternal de la Santísima Virgen María nos acompañen siempre. Vayamos y anunciemos el Evangelio con la fuerza del Espíritu Santo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. ¡Bendecido sea este domingo!

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Autor

  • Antonio Acuña

    Como cualquier persona, he recorrido caminos llenos de bendiciones, pero también he atravesado momentos muy oscuros y difíciles. Esas pruebas, con la ayuda de Dios, han moldeado mi carácter y me enseñaron que la oración es el refugio más poderoso. Aunque soy Abogado e Ingeniero Técnico de profesión, mi verdadera vocación desde pequeño ha sido la vida espiritual. Hoy dedico mi tiempo a compartir esa fuerza y consuelo que solo se encuentra cerca de Dios Padre.

Como cualquier persona, he recorrido caminos llenos de bendiciones, pero también he atravesado momentos muy oscuros y difíciles. Esas pruebas, con la ayuda de Dios, han moldeado mi carácter y me enseñaron que la oración es el refugio más poderoso. Aunque soy Abogado e Ingeniero Técnico de profesión, mi verdadera vocación desde pequeño ha sido la vida espiritual. Hoy dedico mi tiempo a compartir esa fuerza y consuelo que solo se encuentra cerca de Dios Padre.

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