Introducción

Hermanos y hermanas en Cristo, en este día, Martes 13 de Enero de 2026, nos unimos a la Santísima Virgen María para meditar en los Misterios Dolorosos. Estos misterios nos invitan a contemplar la inmensidad del amor de Dios manifestado en la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, y la fortaleza de nuestra Madre al pie de la Cruz. Ofrezcamos este Rosario por la conversión de los pecadores y el consuelo de los afligidos, sumergiéndonos en el camino de la Cruz.

Oraciones Iniciales

Señal de la Cruz

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición

Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

(Para la primera cuenta grande) Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

(Para las tres cuentas pequeñas – por el aumento de Fe, Esperanza y Caridad) Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (x3)

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Los 5 Misterios

Primer Misterio Doloroso: La Oración de Jesús en el Huerto

Lectura Bíblica (Lucas 22:44): Y sumido en agonía, insistía más en su oración. Su sudor se hizo como gotas espesas de sangre que caían hasta el suelo.

Meditación Devocional: Contemplamos a Jesús en Getsemaní, donde su humanidad tiembla ante la copa del sufrimiento que ha de beber. Siente el peso de todos los pecados de la humanidad, pasados, presentes y futuros. Su agonía es tan profunda que suda sangre. Pidamos la gracia de la verdadera contrición por nuestras faltas y la fortaleza para aceptar la voluntad de Dios, incluso cuando sea dolorosa. Oremos por aquellos que enfrentan pruebas extremas, para que encuentren consuelo en la obediencia de Cristo.

Oraciones del Misterio:

Padre Nuestro… (1)

Dios te salve, María… (10)

Gloria al Padre…

Oh Jesús Mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu infinita Misericordia.

Segundo Misterio Doloroso: La Flagelación de Jesús Atado a la Columna

Lectura Bíblica (Juan 19:1): Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle.

Meditación Devocional: Meditamos en la crueldad de los azotes que desgarran la carne de Cristo. El Hijo de Dios es despojado de su dignidad, atado y golpeado para satisfacer la sed de sangre de la muchedumbre y la debilidad de Pilato. Jesús acepta esta humillación y dolor por nuestros pecados de la carne: la impureza, la pereza, los excesos. Oremos para que, mediante estas llagas, seamos sanados de nuestras debilidades y aprendamos a dominar nuestros sentidos, ofreciendo sacrificios en reparación por la impureza del mundo.

Oraciones del Misterio:

Padre Nuestro… (1)

Dios te salve, María… (10)

Gloria al Padre…

Oh Jesús Mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu infinita Misericordia.

Tercer Misterio Doloroso: La Coronación de Espinas

Lectura Bíblica (Mateo 27:29): Trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y en la mano derecha le colocaron una caña. Luego, arrodillándose delante de él, se burlaban diciendo: «¡Salve, rey de los judíos!»

Meditación Devocional: Contemplamos la humillación que sufre el Rey del Universo. Le ponen una corona de espinas, símbolo del dolor más agudo y de la burla. Jesús es coronado con espinas por nuestros pecados de soberbia, vanidad, orgullo y por el deseo de dominar a los demás. Oremos por la virtud de la humildad y la mansedumbre. Pidamos a Cristo que nos ayude a aceptar las humillaciones de la vida con paciencia, recordando que Su verdadero reino no es de este mundo.

Oraciones del Misterio:

Padre Nuestro… (1)

Dios te salve, María… (10)

Gloria al Padre…

Oh Jesús Mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu infinita Misericordia.

Cuarto Misterio Doloroso: Jesús con la Cruz a Cuestas Camino del Calvario

Lectura Bíblica (Juan 19:17): Y cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado “Calvario”, que en hebreo significa “de la Calavera”.

Meditación Devocional: Vemos a Jesús, exhausto y maltrecho, cargando el madero que será su instrumento de ejecución. Cada paso, cada caída, cada encuentro con su Madre Dolorosa, es un acto de amor y redención. Este Misterio nos recuerda que debemos cargar nuestra propia cruz diaria (enfermedades, preocupaciones, responsabilidades) con paciencia y amor, uniéndola a la cruz de Cristo. Oremos por la perseverancia en la fe y por todos los que se sienten abrumados por el peso de sus cargas.

Oraciones del Misterio:

Padre Nuestro… (1)

Dios te salve, María… (10)

Gloria al Padre…

Oh Jesús Mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu infinita Misericordia.

Quinto Misterio Doloroso: La Crucifixión y Muerte de Jesús

Lectura Bíblica (Lucas 23:46): Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu». Y dicho esto, expiró.

Meditación Devocional: Contemplamos el momento culminante de nuestra redención. Jesús es clavado en la Cruz, ofreciendo Su vida como el sacrificio supremo. Al pie de la Cruz, María, la Madre, permanece de pie, unida a Su Hijo en el dolor. Desde el Calvario, Jesús nos entrega a Su Madre: “Ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu madre.” Oremos por la gracia de una buena muerte, y para que nunca perdamos la esperanza en la misericordia infinita de Cristo. Aprendamos de María a permanecer fieles incluso en el mayor dolor.

Oraciones del Misterio:

Padre Nuestro… (1)

Dios te salve, María… (10)

Gloria al Padre…

Oh Jesús Mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu infinita Misericordia.

Oraciones Finales

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Letanías Lauretanas

Señor, ten piedad de nosotros. (Señor, ten piedad de nosotros.)

Cristo, ten piedad de nosotros. (Cristo, ten piedad de nosotros.)

Señor, ten piedad de nosotros. (Señor, ten piedad de nosotros.)

Cristo, óyenos. (Cristo, óyenos.)

Cristo, escúchanos. (Cristo, escúchanos.)

Dios Padre celestial, (ten piedad de nosotros.)

Dios Hijo, Redentor del mundo, (ten piedad de nosotros.)

Dios Espíritu Santo, (ten piedad de nosotros.)

Santísima Trinidad, un solo Dios, (ten piedad de nosotros.)

Santa María, (Ruega por nosotros.)

Santa Madre de Dios, (Ruega por nosotros.)

Santa Virgen de las Vírgenes, (Ruega por nosotros.)

Madre de Cristo, (Ruega por nosotros.)

Madre de la Iglesia, (Ruega por nosotros.)

Madre de la divina gracia, (Ruega por nosotros.)

Madre purísima, (Ruega por nosotros.)

Madre castísima, (Ruega por nosotros.)

Madre virgen, (Ruega por nosotros.)

Madre inmaculada, (Ruega por nosotros.)

Madre amable, (Ruega por nosotros.)

Madre admirable, (Ruega por nosotros.)

Madre del buen consejo, (Ruega por nosotros.)

Madre del Creador, (Ruega por nosotros.)

Madre del Salvador, (Ruega por nosotros.)

Virgen prudentísima, (Ruega por nosotros.)

Virgen digna de veneración, (Ruega por nosotros.)

Virgen digna de alabanza, (Ruega por nosotros.)

Virgen poderosa, (Ruega por nosotros.)

Virgen clementísima, (Ruega por nosotros.)

Virgen fiel, (Ruega por nosotros.)

Espejo de justicia, (Ruega por nosotros.)

Trono de la sabiduría, (Ruega por nosotros.)

Causa de nuestra alegría, (Ruega por nosotros.)

Vaso espiritual, (Ruega por nosotros.)

Vaso digno de honor, (Ruega por nosotros.)

Vaso insigne de devoción, (Ruega por nosotros.)

Rosa mística, (Ruega por nosotros.)

Torre de David, (Ruega por nosotros.)

Torre de marfil, (Ruega por nosotros.)

Casa de oro, (Ruega por nosotros.)

Arca de la Alianza, (Ruega por nosotros.)

Puerta del cielo, (Ruega por nosotros.)

Estrella de la mañana, (Ruega por nosotros.)

Salud de los enfermos, (Ruega por nosotros.)

Refugio de los pecadores, (Ruega por nosotros.)

Consuelo de los afligidos, (Ruega por nosotros.)

Auxilio de los cristianos, (Ruega por nosotros.)

Reina de los Ángeles, (Ruega por nosotros.)

Reina de los Patriarcas, (Ruega por nosotros.)

Reina de los Profetas, (Ruega por nosotros.)

Reina de los Apóstoles, (Ruega por nosotros.)

Reina de los Mártires, (Ruega por nosotros.)

Reina de los Confesores, (Ruega por nosotros.)

Reina de las Vírgenes, (Ruega por nosotros.)

Reina de todos los Santos, (Ruega por nosotros.)

Reina concebida sin pecado original, (Ruega por nosotros.)

Reina elevada al cielo, (Ruega por nosotros.)

Reina del Santísimo Rosario, (Ruega por nosotros.)

Reina de la familia, (Ruega por nosotros.)

Reina de la paz, (Ruega por nosotros.)

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, (Perdónanos, Señor.)

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, (Escúchanos, Señor.)

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, (Ten misericordia de nosotros.)

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos de todo peligro, ¡oh Virgen gloriosa y bendita!

Despedida y Bendición

Que la contemplación de los Misterios Dolorosos fortalezca nuestra fe y nos impulse a seguir a Cristo en Su camino de amor y sacrificio. Hemos caminado junto a la Virgen en su dolor; que ella interceda por nosotros ante Su Hijo para alcanzar la gracia de la perseverancia final.

Que la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Amén.

Autor

  • Antonio Acuña

    Como cualquier persona, he recorrido caminos llenos de bendiciones, pero también he atravesado momentos muy oscuros y difíciles. Esas pruebas, con la ayuda de Dios, han moldeado mi carácter y me enseñaron que la oración es el refugio más poderoso. Aunque soy Abogado e Ingeniero Técnico de profesión, mi verdadera vocación desde pequeño ha sido la vida espiritual. Hoy dedico mi tiempo a compartir esa fuerza y consuelo que solo se encuentra cerca de Dios Padre.

Como cualquier persona, he recorrido caminos llenos de bendiciones, pero también he atravesado momentos muy oscuros y difíciles. Esas pruebas, con la ayuda de Dios, han moldeado mi carácter y me enseñaron que la oración es el refugio más poderoso. Aunque soy Abogado e Ingeniero Técnico de profesión, mi verdadera vocación desde pequeño ha sido la vida espiritual. Hoy dedico mi tiempo a compartir esa fuerza y consuelo que solo se encuentra cerca de Dios Padre.

0 Comments

Leave a Comment