Introducción

Ave María Purísima, sin pecado concebida. Queridos hermanos en la fe, hoy Domingo 10 de Mayo de 2026, nos unimos en oración para contemplar los Misterios Gloriosos de nuestro Señor Jesucristo y de su Santísima Madre. Iniciamos este momento de gracia poniéndonos en la presencia del Altísimo.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oraciones Iniciales

Acto de Contrición: Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

Credo de los Apóstoles: Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Tres Avemarías (Por el aumento de la Fe, Esperanza y Caridad): Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Los 5 Misterios

Primer Misterio: La Resurrección del Señor

Lectura: El ángel dijo a las mujeres: «Ustedes no teman; porque yo sé que buscan a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo.» (Mateo 28, 5-6).

Meditación: Meditamos sobre el triunfo de Jesús sobre el pecado y la muerte. Que su resurrección renueve nuestra esperanza y nos conceda la gracia de una vida nueva en su amor.

Segundo Misterio: La Ascensión del Señor

Lectura: El Señor Jesús, después de hablarles, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios. (Marcos 16, 19).

Meditación: Jesús sube al Padre para prepararnos un lugar. Le pedimos la gracia de mantener nuestro corazón siempre fijo en los bienes del cielo, donde está nuestra verdadera felicidad.

Tercer Misterio: La Venida del Espíritu Santo

Lectura: Se les aparecieron lenguas como de fuego… y se llenaron todos del Espíritu Santo. (Hechos 2, 3-4).

Meditación: El Espíritu Santo desciende sobre María y los Apóstoles. Pedimos al Consolador que inflame nuestros corazones con el fuego de su amor divino y nos dé fortaleza para ser testigos de Cristo.

Cuarto Misterio: La Asunción de la Virgen María

Lectura: ¡Qué hermosa eres, amada mía, qué hermosa eres! … Levántate, amada mía, hermosa mía, y ven. (Cantar de los Cantares 2, 10-13).

Meditación: María es llevada al cielo en cuerpo y alma por los ángeles. Contemplamos en ella el destino que Dios tiene preparado para todos los que le aman con fidelidad.

Quinto Misterio: La Coronación de María Santísima

Lectura: Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. (Apocalipsis 12, 1).

Meditación: María es reconocida como Reina de todo lo creado. Nos encomendamos a su poderosa intercesión, sabiendo que tenemos en el cielo a una Madre que nos cuida y reina con humildad.

Oraciones Finales

La Salve: Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración Final: Oh Dios, cuyo Hijo Unigénito, por su vida, muerte y resurrección, nos ha comprado las recompensas de la salvación eterna; concédenos, te suplicamos, que meditando estos misterios del Santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, podamos imitar lo que contienen y obtener lo que prometen. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Que la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y les acompañe siempre. Vayan en la paz del Señor.

Para tu Devoción Personal

🙏 Estatua de la Virgen Milagrosa (Para Altar)

Ver en Amazon 👉

Al adquirir este artículo apoyas nuestra misión de oración sin costo extra para ti.

0 Comments

Leave a Comment