Introducción
Ave María Purísima, sin pecado concebida. Querido hermano en Cristo, hoy nos unimos en oración contemplando los Misterios Dolorosos. En este Viernes de Cuaresma, nos acercamos al pie de la Cruz para acompañar a nuestro Redentor en su Pasión, encontrando en su sacrificio la fuente de nuestra salvación y el consuelo para nuestras propias cruces diarias.
Oraciones Iniciales
Por la Señal de la Santa Cruz: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición: Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Credo de los Apóstoles: Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
(Se reza un Padre Nuestro, tres Ave Marías por el aumento de la Fe, la Esperanza y la Caridad, y un Gloria).
Los 5 Misterios
Primer Misterio Doloroso: La Oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní
Lectura: ‘Entonces Jesús fue con ellos a un huerto llamado Getsemaní… Y sumido en agonía, insistía más en su oración. Su sudor se hizo como gotas espesas de sangre que caían en tierra’ (Lc 22, 44).
Meditación: Contemplamos a Jesús aceptando la voluntad del Padre a pesar del miedo y la angustia. Pidamos perdón por nuestras desobediencias y la gracia de decir siempre: ‘Hágase tu voluntad’.
(Padre Nuestro, 10 Ave Marías, Gloria y Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia).
Segundo Misterio Doloroso: La Flagelación de Nuestro Señor Jesucristo
Lectura: ‘Pilato tomó entonces a Jesús y mandó azotarle’ (Jn 19, 1).
Meditación: Jesús entrega su cuerpo al castigo por nuestras impurezas y faltas de templanza. Meditemos en el valor de la pureza y el sacrificio corporal por amor a Dios.
(Padre Nuestro, 10 Ave Marías, Gloria y Oración de Fátima).
Tercer Misterio Doloroso: La Coronación de Espinas
Lectura: ‘Los soldados trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza… y le daban bofetadas’ (Jn 19, 2-3).
Meditación: El Rey de Reyes es humillado con una corona de dolor. Pidamos la gracia de vencer nuestro orgullo y la soberbia de nuestros pensamientos.
(Padre Nuestro, 10 Ave Marías, Gloria y Oración de Fátima).
Cuarto Misterio Doloroso: Jesús carga con la Cruz camino al Calvario
Lectura: ‘Y cargando él mismo con la cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario’ (Jn 19, 17).
Meditación: El Señor abraza el madero de nuestro pecado. Oremos por quienes sufren enfermedades y soledad, para que encuentren consuelo cargando su cruz junto a Cristo.
(Padre Nuestro, 10 Ave Marías, Gloria y Oración de Fátima).
Quinto Misterio Doloroso: La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor
Lectura: ‘Jesús, dando un fuerte grito, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y dicho esto, expiró’ (Lc 23, 46).
Meditación: A los pies de la Cruz está María, nuestra Madre. Contemplamos el amor más grande: dar la vida por los amigos. Adoremos a Cristo que nos ha redimido.
(Padre Nuestro, 10 Ave Marías, Gloria y Oración de Fátima).
Oraciones Finales
La Salve: Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Letanías (Resumen): Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Santa María, ruega por nosotros. Madre dolorosa, ruega por nosotros. Reina de los mártires, ruega por nosotros.
Bendición Final: El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Vayan en paz, para amar y servir al Señor.
Para tu Devoción Personal
📖 Libro Guía: El Santo Rosario Meditado
Al adquirir este artículo apoyas nuestra misión de oración sin costo extra para ti.