Introducción

Ave María Purísima, sin pecado concebida. Querido hermano, querida hermana en Cristo Jesús: te doy la más cálida bienvenida a este sagrado momento de oración. Hoy, Lunes 15 de Junio de 2026, nos unimos en el amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo para contemplar los Misterios Gozosos de nuestra Redención. Como tu guía espiritual, te invito a silenciar tu corazón, a dejar atrás las preocupaciones del mundo y a entregarte por completo a la contemplación de la mano de nuestra Santísima Madre, la Virgen María. El Santo Rosario no es una repetición vacía, sino un dulce camino contemplativo donde caminamos junto a María para conocer y amar más a su Divino Hijo.

Oraciones Iniciales

Comencemos nuestro camino de oración con fe y devoción ardiente:

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición:
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

Credo de los Apóstoles:
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Rezamos un Padre Nuestro y tres Avemarías por el aumento de las virtudes teologales de la Fe, la Esperanza y la Caridad, y por las intenciones del Santo Padre:

Padre Nuestro:
Padre nuestro, que estás en el el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

1. Avemaría (Por la Fe):
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

2. Avemaría (Por la Esperanza):
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

3. Avemaría (Por la Caridad):
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Los 5 Misterios

Primer Misterio Gozoso: La Encarnación del Hijo de Dios

Lectura bíblica: “El Ángel entró en su presencia y dijo: ‘Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo’… Ella se turbó… El Ángel le dijo: ‘No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús’.” (Lucas 1, 28-31)

Meditación: Contemplamos el misterio de la humildad infinita de Dios que se hace carne para nuestra salvación, y el generoso “Fiat” (hágase) de nuestra Madre celestial. Pidamos en este misterio la gracia de ser humildes de corazón y de saber acoger siempre la voluntad de Dios en nuestras vidas, respondiendo con un sí generoso a Sus llamados.

Ofrecemos este misterio y rezamos:
1 Padre Nuestro…
10 Avemarías (Dios te salve, María, llena eres de gracia…)
1 Gloria…
Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu divina misericordia. Amén.

Segundo Misterio Gozoso: La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel

Lectura bíblica: “En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel… Isabel quedó llena de Espíritu Santo y exclamó a grandes voces: ‘¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!'” (Lucas 1, 39-42)

Meditación: Contemplamos a la Virgen María, que llevando en su seno al Salvador, no piensa en sus propias comodidades, sino que se pone en camino para servir a su prima Isabel. Pidamos la gracia de la caridad fraterna, de un espíritu de servicio desinteresado hacia nuestros hermanos más necesitados, llevando siempre a Jesús en nuestros corazones.

Ofrecemos este misterio y rezamos:
1 Padre Nuestro…
10 Avemarías (Dios te salve, María…)
1 Gloria…
Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu divina misericordia. Amén.

Tercer Misterio Gozoso: El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén

Lectura bíblica: “Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento.” (Lucas 2, 6-7)

Meditación: Contemplamos al Rey de reyes naciendo en la pobreza absoluta de un portal, rodeado únicamente por el amor de María y José. Pidamos en este misterio el desprendimiento de los bienes materiales de la tierra y la gracia de la pobreza de espíritu, para comprender que nuestro único y verdadero tesoro es Jesucristo.

Ofrecemos este misterio y rezamos:
1 Padre Nuestro…
10 Avemarías (Dios te salve, María…)
1 Gloria…
Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu divina misericordia. Amén.

Cuarto Misterio Gozoso: La Presentación del Niño Jesús en el Templo

Lectura bíblica: “Llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: ‘Todo varón primogénito será consagrado al Señor’… Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: ‘Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel’ y a ti misma una espada te atravesará el alma.” (Lucas 2, 22.34-35)

Meditación: Contemplamos a María y a José cumpliendo fielmente la Ley con profunda obediencia, y la profecía de Simeón que nos recuerda el valor salvífico del sufrimiento aceptado por amor. Pidamos la gracia de la pureza de alma y de cuerpo, y una perfecta obediencia a los mandamientos de Dios y de su Santa Iglesia.

Ofrecemos este misterio y rezamos:
1 Padre Nuestro…
10 Avemarías (Dios te salve, María…)
1 Gloria…
Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu divina misericordia. Amén.

Quinto Misterio Gozoso: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo

Lectura bíblica: “Al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles… Su madre le dijo: ‘Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te buscábamos’. Él les dijo: ‘¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que debo ocuparme de las cosas de mi Padre?'” (Lucas 2, 46-49)

Meditación: Contemplamos el profundo dolor de María y José ante la pérdida de Jesús, y su inmenso gozo al encontrarlo en la Casa del Padre. Meditemos en la importancia de buscar a Jesús incansablemente cuando nos alejamos de Él por el pecado, y de poner siempre las cosas de Dios por encima de cualquier interés humano.

Ofrecemos este misterio y rezamos:
1 Padre Nuestro…
10 Avemarías (Dios te salve, María…)
1 Gloria…
Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu divina misericordia. Amén.

Oraciones Finales

Unidos en el espíritu de acción de gracias, nos dirigimos a nuestra Reina con la Salve y encomendamos nuestras almas:

La Salve:
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar y gozar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Letanía Lauretana (Selección Devocional):
Señor, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.
Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
Santa Virgen de las Vírgenes, ruega por nosotros.
Madre de Cristo, ruega por nosotros.
Madre de la Iglesia, ruega por nosotros.
Madre de la divina gracia, ruega por nosotros.
Madre purísima, ruega por nosotros.
Madre de la esperanza, ruega por nosotros.
Virgen digna de alabanza, ruega por nosotros.
Espejo de justicia, ruega por nosotros.
Trono de la sabiduría, ruega por nosotros.
Causa de nuestra alegría, ruega por nosotros.
Vaso espiritual, ruega por nosotros.
Rosa mística, ruega por nosotros.
Torre de David, ruega por nosotros.
Estrella de la mañana, ruega por nosotros.
Refugio de los pecadores, ruega por nosotros.
Consoladora de los afligidos, ruega por nosotros.
Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.
Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.
Reina de las familias, ruega por nosotros.
Reina de la paz, ruega por nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

Oración Final:
Te rogamos, Señor, que infundas tu gracia en nuestras almas para que, habiendo conocido por el anuncio del Ángel la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, seamos conducidos por su Pasión y Cruz a la gloria de la Resurrección. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Despedida

Querido hijo, querida hija: que la paz de Cristo inunde hoy por completo tu alma. Hemos caminado espiritualmente junto a nuestra Madre, meditando en el milagro del nacimiento de Jesús y en los inicios de nuestra redención. Que el gozo de pertenecer al Señor sea tu fortaleza durante esta jornada. Ve en paz, llevando la luz de Cristo en tu testimonio de vida diaria. Que la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ti, sobre tu hogar y permanezca para siempre. Amén. Ave María Purísima, sin pecado concebida. ¡Hasta mañana en la oración!

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