🎧 Escucha el Evangelio y la Reflexión

Evangelio según San Juan (10, 11-18)

En aquel tiempo, dijo Jesús: «Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. El asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo las hace pedazos y las dispersa; y es que es un asalariado y no le importan las ovejas.

Yo soy el buen pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo pastor.

Por esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre».


Reflexión: El Amor que se Entrega

En este cuarto domingo de Pascua, conocido tradicionalmente como el Domingo del Buen Pastor, la Iglesia nos invita a contemplar la profundidad del amor de Cristo. A diferencia del asalariado que busca su propio interés, Jesús se define por su entrega total y voluntaria.

El Buen Pastor no solo guía, sino que conoce a cada una de sus ovejas con una intimidad que refleja su relación con el Padre. En medio del ruido de nuestro mundo moderno, estamos llamados a agudizar nuestro oído espiritual para distinguir Su voz entre tantas otras. Él nos asegura que nadie nos puede arrebatar de su mano, pues su victoria en la Resurrección es la garantía de nuestra seguridad eterna.

Recurso Recomendado

🛡️ Medalla de San Benito para Protección

Ver Ofertas en Amazon 👉

Comprando a través de este enlace apoyas este ministerio sin costo adicional para ti.

0 Comments

Leave a Comment