Encuentro Sagrado en el Alba
Amado Padre Celestial, en este bendecido martes 24 de marzo, mi alma se postra ante Tu presencia buscando la paz que solo Tú puedes otorgar. En el silencio de esta mañana, reconozco que cada latido de mi corazón es un regalo de Tu gracia y que mi esperanza descansa únicamente en Tu soberanía divina.
“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.” (Lamentaciones 3:22-23 RVR1960)
Señor, te ruego que en este día mi espíritu se mantenga firme y que mis pensamientos sean purificados por Tu amor. Que frente a la incertidumbre del mundo, yo pueda caminar con la certeza de Tu compañía constante. Ilumina mi sendero para que mis acciones reflejen Tu luz y mi boca solo pronuncie palabras de aliento y vida.
“Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado; hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he elevado mi alma.” (Salmo 143:8 RVR1960)
Gracias, Dios mío, por renovar mis fuerzas hoy. Entrego en Tus manos mis miedos, mis proyectos y mi familia, confiando en que Tu plan es perfecto y Tu bondad es eterna. En el nombre poderoso de Jesús, Amén.