Introducción
Amados hermanos en Cristo, nos reunimos hoy, bajo la mirada amorosa de nuestra Madre Santísima, para meditar los Misterios Gozosos. En este Lunes 20 de Abril de 2026, abrimos nuestro corazón a la alegría de la Encarnación y la infancia de nuestro Señor Jesús. El Rosario no es una repetición vacía, sino un diálogo de amor donde María nos lleva de la mano hacia su Hijo.
Oraciones Iniciales
Por la señal de la Santa Cruz…
Acto de Contrición: Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido… Propongo firmemente nunca más pecar.
Credo de los Apóstoles: Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen…
Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo…
Ave María (x3 por la Fe, Esperanza y Caridad): Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús…
Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Los 5 Misterios
Primer Misterio Gozoso: La Anunciación y Encarnación del Hijo de Dios
Lectura: ‘Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen… El nombre de la virgen era María.’ (Lucas 1, 26-27).
Meditación: Contemplemos la humildad de la Virgen que, ante el anuncio del Ángel, responde: ‘Hágase en mí según tu palabra’. Pidamos la gracia de la obediencia a la voluntad de Dios en nuestras vidas.
(Se reza: 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados…)
Segundo Misterio Gozoso: La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel
Lectura: ‘En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña… entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.’ (Lucas 1, 39-40).
Meditación: María, llevando a Jesús en su seno, corre a servir a su prima. Meditemos en la caridad cristiana y la prontitud para ayudar al prójimo que sufre.
(Se reza: 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la oración de Fátima)
Tercer Misterio Gozoso: El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén
Lectura: ‘Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito.’ (Lucas 2, 6-7).
Meditación: Dios se hace niño en la pobreza de un pesebre. Adoremos al Rey de Reyes que se hace pequeño por amor. Pidamos el desapego de las cosas materiales.
(Se reza: 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la oración de Fátima)
Cuarto Misterio Gozoso: La Presentación del Niño Jesús en el Templo
Lectura: ‘Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor.’ (Lucas 2, 22).
Meditación: Jesús es presentado como la Luz de las Naciones. Meditemos en el valor de la pureza y el cumplimiento de nuestros deberes sagrados ante Dios.
(Se reza: 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la oración de Fátima)
Quinto Misterio Gozoso: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo
Lectura: ‘Al cabo de tres días, lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles.’ (Lucas 2, 46).
Meditación: Busquemos a Jesús con la misma angustia y amor que María y José. Que nuestra mayor prioridad sea siempre estar en ‘las cosas de nuestro Padre’.
(Se reza: 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la oración de Fátima)
Oraciones Finales
La Salve: Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Oración Final: Oh Dios, cuyo Hijo unigénito, por su vida, muerte y resurrección, nos ha otorgado los premios de la vida eterna; concédenos, te suplicamos, que meditando estos misterios en el santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Que la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y os acompañe siempre. Permaneced en la paz del Señor y que el manto de María os cubra hoy y siempre.
Para tu Devoción Personal
📿 Rosario de Madera de Olivo (Tierra Santa)
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