Bienvenidos a este momento de encuentro y meditación. Hoy, Viernes 9 de Enero de 2026, la Iglesia nos invita a contemplar el inmenso amor de Cristo a través de Su Pasión. Al rezar los Misterios Dolorosos, nos unimos espiritualmente al sufrimiento que Jesús abrazó por nuestra salvación. Pidamos la gracia de la contrición por nuestros pecados y la fortaleza para llevar nuestras propias cruces con fe y esperanza.


1º Misterio Doloroso: La Agonía de Jesús en el Huerto

Contemplamos cómo Jesús, en Getsemaní, acepta con profundo dolor la voluntad del Padre. Su alma está traspasada de tristeza al cargar con el peso de todos los pecados de la humanidad.
(Pedimos la virtud de la contrición y la obediencia a la voluntad de Dios.)

2º Misterio Doloroso: La Flagelación de Jesús Atado a la Columna

Contemplamos cómo Jesús es despojado de Sus vestiduras y cruelmente azotado por los soldados. Su cuerpo es destrozado a causa de nuestros pecados de la carne.
(Pedimos la virtud de la pureza y la mortificación de los sentidos.)

3º Misterio Doloroso: La Coronación de Espinas

Contemplamos cómo los soldados se burlan de Jesús, vistiéndolo de púrpura, poniéndole una caña por cetro y traspasando Su cabeza con una corona de espinas.
(Pedimos la virtud de la humildad y la gracia de soportar las humillaciones.)

4º Misterio Doloroso: Jesús Carga con la Cruz a Cuestas

Contemplamos cómo Jesús, exhausto y ensangrentado, carga con el madero de la Cruz hasta el Calvario, cayendo y levantándose por amor a nosotros.
(Pedimos la virtud de la paciencia en las adversidades y la fortaleza para llevar nuestra cruz diaria.)

5º Misterio Doloroso: La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor

Contemplamos el momento en que Jesús es clavado y muere en la Cruz. Desde allí, nos entrega a Su Madre como nuestra Madre, abriendo las puertas del Cielo.
(Pedimos la virtud del perdón hacia nuestros enemigos y la perseverancia final.)


La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva. A Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Letanías Lauretanas

Se rezan ahora las Letanías a la Santísima Virgen María.

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