Introducción al Santo Rosario
Bienvenidos a la oración del Santo Rosario. Hoy, lunes 5 de enero de 2026, la Iglesia nos invita a meditar en los Misterios Gozosos. Estos misterios, llenos de esperanza y alegría, nos hacen compañía en los inicios de la vida de Jesús y María. Al contemplar la humildad y la fe de la Virgen, pedimos la gracia de acoger la Palabra de Dios en nuestras vidas.
Comenzamos con la señal de la Cruz, el Credo, el Padrenuestro, tres Avemarías y el Gloria.
1º Misterio Gozoso: La Encarnación del Hijo de Dios
Fruto: La humildad.
Meditación: Contemplamos el inmenso amor de Dios que se hace carne en el seno de la Virgen María. Pidamos la gracia de la humildad para aceptar siempre la voluntad de Dios, imitando el ‘Hágase’ de María.
2º Misterio Gozoso: La Visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel
Fruto: La caridad y el servicio al prójimo.
Meditación: María, al saberse portadora de Jesús, acude presurosa a servir a su prima Isabel. Reflexionemos sobre la prontitud con la que debemos acudir en ayuda de nuestros hermanos y llevar a Cristo a quienes lo necesitan.
3º Misterio Gozoso: El Nacimiento del Niño Jesús en Belén
Fruto: El espíritu de pobreza y el desprendimiento.
Meditación: Jesús nace en la mayor sencillez y pobreza, en un pesebre. Pidamos la gracia de liberarnos de las ataduras materiales, de valorar más el espíritu que las posesiones y de acoger la paz que solo el Niño Dios puede ofrecer.
4º Misterio Gozoso: La Presentación del Niño Jesús en el Templo
Fruto: La obediencia y la pureza de corazón.
Meditación: María y José cumplen la Ley, presentando a Jesús en el Templo. Simeón profetiza sobre el destino de Cristo y de Su Madre. Oremos por la virtud de la obediencia a la Iglesia y por la pureza necesaria para ver a Dios en todo.
5º Misterio Gozoso: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo
Fruto: La búsqueda constante de Jesús y la diligencia.
Meditación: Meditemos sobre la angustia de María y José al perder a Jesús y su inmensa alegría al encontrarlo dialogando con los doctores. Pidamos la gracia de no perder jamás a Jesús por el pecado y de buscarlo con fervor en la oración y en los Sacramentos.
Oración Final
La Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Letanías Lauretanas (Extracto)
Señor, ten piedad. / Cristo, ten piedad. / Señor, ten piedad.
Santa María, ruega por nosotros. / Santa Madre de Dios, ruega por nosotros. / Virgen prudentísima, ruega por nosotros. / Madre de Cristo, ruega por nosotros. / Reina del Santísimo Rosario, ruega por nosotros.
Oración
Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos ha merecido el premio de la vida eterna, concédenos, a los que meditamos estos misterios del Santo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitar lo que contienen y alcanzar lo que prometen. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.