Despertar en la Gracia y Esperanza de Dios
Amado Padre Celestial, en este jueves 16 de abril de 2026, elevo mi alma hacia Ti antes de que el ruido del mundo intente distraerme. Gracias por el aliento que llena mis pulmones y por la promesa de que, sin importar cuán densa sea la niebla del mañana, Tu luz siempre abrirá un camino de paz para mis pies.
“Es por la misericordia de Jehová que no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.” (Lamentaciones 3:22-23 RVR1960)
Señor, te entrego mis miedos y mis cargas. En la profundidad de este amanecer, te pido que renueves mis fuerzas. Que este día no sea solo una jornada más, sino una oportunidad para ser testigo de Tu amor infinito y un instrumento de Tu paz en un mundo que tanto te necesita.
“Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado; hazme saber el camino por donde ande, porque a ti elevé mi alma.” (Salmos 143:8 RVR1960)
Padre, que cada palabra que salga de mi boca y cada pensamiento que albergue mi corazón en este día, sea para honrar Tu santo nombre. Confío en que Tu mano poderosa me sostiene y que nada podrá separarme de Tu propósito divino. Amén.