Introducción
Queridos hermanos y hermanas en Cristo, hoy Miércoles 11 de Febrero de 2026, nos unimos en oración profunda y devota. En este día, en que la Iglesia también celebra a Nuestra Señora de Lourdes, elevamos nuestro corazón al Padre a través de los Misterios Gloriosos. Soy su guía espiritual en este camino de fe, donde meditaremos sobre la victoria de la vida sobre la muerte y la gloria eterna que nos espera.
Oraciones Iniciales
Por la señal de la Santa Cruz…
Acto de Contrición: Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Credo de los Apóstoles: Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María (Tres veces por el aumento de la Fe, Esperanza y Caridad): Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Los 5 Misterios
Primer Misterio: La Resurrección del Hijo de Dios
Lectura: «El ángel dijo a las mujeres: No teman, porque sé que buscan a Jesús, el crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como había dicho» (Mt 28, 5-6).
Meditación: Jesús vence a la muerte y nos abre las puertas del cielo. Meditemos en nuestra propia resurrección espiritual, pidiendo la gracia de vivir siempre en la luz del Resucitado, dejando atrás las sombras del pecado y el miedo.
Segundo Misterio: La Ascensión del Señor al Cielo
Lectura: «Jesús los sacó hasta cerca de Betania y, alzando sus manos, los bendijo. Y sucedió que, mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo» (Lc 24, 50-51).
Meditación: El Señor no se va para abandonarnos, sino para prepararnos un lugar. Nuestra patria definitiva es el cielo. Pidamos al Señor que nuestro corazón no se apegue a las cosas terrenales, sino que busque siempre las de arriba.
Tercer Misterio: La Venida del Espíritu Santo
Lectura: «Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; se llenaron todos de Espíritu Santo» (Hch 2, 3-4).
Meditación: El Espíritu Santo es el alma de la Iglesia. En este misterio pedimos que el fuego del amor divino renueve nuestras vidas, nos dé valentía para testimoniar el Evangelio y nos conceda sus siete dones sagrados.
Cuarto Misterio: La Asunción de la Santísima Virgen al Cielo
Lectura: «Porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava… desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí» (Lc 1, 48-49).
Meditación: María, al terminar su camino terrenal, es elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial. Ella es primicia de lo que nosotros seremos. Meditemos en la dulzura de nuestra Madre que nos espera en la eternidad con los brazos abiertos.
Quinto Misterio: La Coronación de María como Reina y Señora de todo lo creado
Lectura: «Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas» (Ap 12, 1).
Meditación: María es coronada como Reina de cielos y tierra. Ella es nuestra abogada y medianera de todas las gracias. Confiemos en su intercesión poderosa y reconozcámosla como la soberana de nuestros hogares y corazones.
Oraciones Finales
La Salve: Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Oración de Conclusión: Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, por su vida, muerte y resurrección, nos ha alcanzado los premios de la salvación eterna: concédenos, te rogamos, que meditando estos misterios del Santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Que la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y les acompañe siempre. Vayan en la paz del Señor. ¡Santa María de Lourdes, ruega por nosotros!
Para tu Devoción Personal
🕯️ Velas Votivas para tus Oraciones
Al adquirir este artículo apoyas nuestra misión de oración sin costo extra para ti.