Introducción

Ave María Purísima, sin pecado concebida. Querido hermano en la fe, nos unimos hoy, lunes 16 de febrero de 2026, para meditar los Misterios Gozosos del Santo Rosario. En este momento de recogimiento, elevamos nuestro espíritu para contemplar el inicio de nuestra redención.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Pésame, Dios mío, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan grande como Vos. Antes querría haber muerto que haberos ofendido, y propongo firmemente no pecar más y evitar las ocasiones próximas de pecado. Amén.

Oraciones Iniciales

Credo de los Apóstoles: Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Tres Ave Marías: (Para el aumento de la Fe, la Esperanza y la Caridad)
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Los 5 Misterios

Primer Misterio Gozoso: La Encarnación del Hijo de Dios

Lectura: «Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María» (Lc 1, 26-27).

Meditación: Contemplamos el fía de la Virgen María ante el anuncio del Ángel. Pidamos la virtud de la humildad para aceptar siempre la voluntad de Dios en nuestras vidas, permitiendo que Cristo nazca en nuestro corazón.

Se reza: 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la Oración de Fátima: «Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia».

Segundo Misterio Gozoso: La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel

Lectura: «En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel» (Lc 1, 39-40).

Meditación: María corre a servir. Meditemos en la caridad cristiana. El encuentro entre las dos madres es un canto de júbilo. Pidamos la gracia de servir a nuestros hermanos con alegría y prontitud.

Se reza: 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la Oración de Fátima.

Tercer Misterio Gozoso: El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén

Lectura: «Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre» (Lc 2, 6-7).

Meditación: El Rey del Universo nace en la pobreza de un pesebre. Contemplamos el misterio de un Dios que se hace pequeño por amor. Pidamos el desprendimiento de las cosas materiales y la sencillez de espíritu.

Se reza: 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la Oración de Fátima.

Cuarto Misterio Gozoso: La Purificación de la Virgen y la Presentación del Niño Jesús en el Templo

Lectura: «Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor» (Lc 2, 22).

Meditación: María y José cumplen con la ley de Dios. Jesús es reconocido por el anciano Simeón como la Luz del mundo. Pidamos la virtud de la obediencia a los mandamientos y la pureza de intención en nuestras obras.

Se reza: 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la Oración de Fátima.

Quinto Misterio Gozoso: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo

Lectura: «Al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles» (Lc 2, 46).

Meditación: Meditemos en la angustia de María y José al perder a Jesús, y su inmensa alegría al hallarlo ocupado en las cosas de su Padre. Pidamos nunca alejarnos de Jesús por el pecado, y si lo perdemos, buscarlo incansablemente en la Eucaristía.

Se reza: 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria y la Oración de Fátima.

Oraciones Finales

La Salve: Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración de Conclusión: Oh Dios, cuyo Hijo Unigénito, por su vida, muerte y resurrección, nos ha alcanzado los premios de la salvación eterna; concédenos, te rogamos, que al meditar estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Despedida: Que la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre. Ave María Purísima. Sin pecado concebida. Podemos ir en paz.

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