
Gratitud y Confianza al Finalizar la Semana
Amado Padre Celestial, al concluir este viernes 20 de febrero de 2026, elevo mi voz con alegría para agradecerte por tu infinita bondad. Gracias por acompañarme en cada momento de este día, por ser mi roca firme y mi luz en el camino. En esta noche, deposito ante tus pies todas mis cargas, confiando plenamente en que tú tienes el control absoluto de mi vida. Me sumerjo en tu paz divina, esa que renueva el alma y disipa cualquier sombra de duda o cansancio.
Salmos 4:8: “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.”
Sé que tu protección es un escudo inquebrantable que rodea mi hogar y a mis seres queridos. Mientras el mundo calla, mi fe se fortalece, reconociendo que tu amor no conoce descansos y que tu fidelidad es eterna. Bendito Dios, permite que mi sueño sea reparador y que mi espíritu se regocije en tu presencia constante. Mañana despertaré con nuevas fuerzas para seguir sirviéndote con propósito, gozo y gratitud. Encomiendo mi descanso a tu voluntad perfecta, sabiendo que bajo tus alas estoy seguro y que nada me faltará.
Salmos 121:4: “He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.”
Mi corazón descansa en la certeza de tu victoria y en la esperanza de un nuevo amanecer lleno de tus bendiciones. No hay temor en mi alma, pues tu presencia es mi mayor fortaleza y mi descanso eterno. Declaro que esta noche dormiré profundamente, renovando mis fuerzas físicas y espirituales, con la certeza de que tú velarás mis sueños con infinito amor. Amén.