
Gratitud y Descanso en tu Presencia
Salmos 4:8: ‘En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.’
Filipenses 4:6-7: ‘Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.’
Amado Padre Celestial, al cerrar este bendecido jueves 19 de febrero, me acerco a Ti con un corazón rebosante de gratitud y una fe inquebrantable. Gracias, Señor, por cada aliento de vida, por los desafíos superados y por las bendiciones que, aunque a veces silenciosas, han guiado mis pasos durante toda esta jornada. En este momento de quietud, deposito ante Tu altar cualquier preocupación, sabiendo que Tu mano poderosa sostiene mi destino y que nada escapa a Tu soberanía. Me rindo voluntariamente a Tu amor infinito, confiando plenamente en que Tu protección me rodea como un escudo impenetrable.
Padre, bendice mi descanso y el de mis seres queridos en esta noche. Que Tu paz, esa que sobrepasa todo entendimiento humano, sature mi habitación y calme cada uno de mis pensamientos. Decreto que esta noche mi sueño será profundo y reparador, y que mañana despertaré con fuerzas renovadas y el espíritu encendido para seguir cumpliendo Tu propósito divino en mi vida. Gracias por ser mi refugio seguro y mi roca firme. No hay temor en mi alma porque Tú estás conmigo; Tu luz disipa toda oscuridad y Tu gracia me basta para ser feliz. Encomiendo mis sueños y mi futuro en Tus manos, descansando en la certeza de que Tus planes para mí son de bienestar. En el nombre de Jesús, Amén.