Gratitud y Esperanza en el Alba
Amado Padre Celestial, en este viernes 20 de febrero de 2026, levanto mi voz hacia ti con un corazón lleno de humildad y rendición. Gracias por el soplo de vida que me concedes y por la luz que atraviesa las tinieblas de la noche para recordarme que tu amor es eterno y renovado.
“Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado; hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he elevado mi alma.” (Salmo 143:8, RVR1960)
Señor, te entrego mis miedos, mis proyectos y mis cansancios. En medio de los desafíos de este mundo, permite que mi alma encuentre reposo absoluto en tus promesas. Que cada paso que dé hoy sea guiado por tu Espíritu Santo, y que mi fe sea el ancla que me mantenga firme, sabiendo que Tú vas delante de mí como poderoso gigante.
“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.” (Lamentaciones 3:22-23, RVR1960)
Gracias, Dios, porque sé que tu bondad y tu favor me perseguirán todos los días de mi vida. Declaro un viernes lleno de paz, victoria y esperanza para mi hogar y mi familia. En el nombre de Jesús, Amén.